Mateo, entre los mejores pizzeros del mundo

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Mateo Kawaguchi es argentino, tiene 22 años y está entre los mejores pizzeros del mundo. El joven, que tiene síndrome de Down, compitió en mayo por primera vez en el Campeonato Mundial de la Pizza y salió cuarto en la categoría “al molde”. Fue el mejor resultado del equipo de argentinos que viajó para el certamen.

El maestro pizzero se consagró con una pizza de 60×40, a la que le agregó cebolla morada, mozzarella, queso parmesasno, orégano y oliva.

“Nunca pensamos que esto podía llegar suceder”, declaró su madre, Gabriela, a revista Pronto. Y agregó: “Tampoco le pusimos límites a lo que deseábamos o pensábamos que podía hacer él, sino que fuimos siguiendo su camino a medida que se fueron presentando las oportunidades y él ha decidido que es lo que quería hacer”.

Mateo comenzó a estudiar para ser maestro pizzero de la mano de Manuel Jamardo, el presidente de la Asociación de Pizzeros y Propietarios de Casa de Empanadas, que fue quien le propuso al joven participar de la competencia.
“En su categoría compitió contra 700 profesionales, personas de todo el mundo que se entrenaron durante mucho tiempo y Mateo superó a casi todos, quedó solo a ocho puntos del podio. Podemos decir, tranquilamente, que es el mejor profesional que prepara pizzas al molde de todo el país”, dijo Jamardo.
Las pizzas de jamón y pimentón,  junto con las empanadas de jamón y queso son los platos que más disfruta  prepararando en la pizzería de la cadena La Continental a la que, desde noviembre, va a trabajar dos veces por semana. “Mateo también se ocupa del corte de porciones para quienes comen en la barra, y lleva pedidos a las mesas: él se entusiasmó con la posibilidad de atender al público y algunos mesoneros lo ayudaron a meterse en esas tareas”, cuenta Milagros Jamardo, que coordina el área de Recursos Humanos de la cadena.

 

La convocatoria para el certamen global llegó desde Appyce: allí Mateo hizo primero un curso para hacer empanadas, y ahora estudia para obtener el título de maestro pizzero. “Estoy preparando los exámenes”, cuenta. Desde la institución, sostienen que desde que se divulgó la contratación de Mateo en la pizzería, muchos familiares de personas con síndrome de Down quisieron saber más sobre los cursos: “Hemos hecho las adaptaciones necesarias para que puedan estudiar con nosotros, y es bueno que se acerquen”, dicen los voceros de  Appyce.

Fue desde esa asociación que llamaron a Gabriela Quintana, la mamá de Mateo, para contarle la idea de que su hijo fuera parte del equipo argentino en Parma. “Tengo una idea loca’, me dijo el director de la escuela de Appyce, y nosotros enseguida dijimos que sí: mi marido, mis otros dos hijos y yo viajamos a Parma a alentar a Mateo”, cuenta, y agrega: “Me sorprendió y me emocionó mucho la convocatoria; y a la vez sé que mi hijo es un chico exitoso, estoy muy orgullosa de su autonomía”. Su hijo no sólo trabaja en la pizzería —en el lugar más concurrido de la pizzería, en Balvanera— y estudia en Appyce, sino que concurre a una escuela de educación especial y, junto a otros cinco amigos, tiene un emprendimiento propio: “Los Perejiles”, un servicio de pizza party en el que amasa y hornea al compás de sus compañeros.

“Estoy contento con todo el trabajo que tengo”, dice Mateo, que, al participar en el mundial, cumple un objetivo que no esperaba pero con el que, desde que se enteró de la convocatoria, sueña despierto. Enumera una y otra vez a los miembros del equipo: los maestros pizzeros, el que hará los malabares, y enumera la colaboración que él prestará sobre las mesadas en las que representará a los pizzeros argentinos.

“El impacto más grande que generó Mateo desde que llegó a la pizzería en noviembre fue que cambió el clima laboral de la sucursal. Aquí trabajan unas cuarenta personas, y todas se mostraron dispuestas a ayudarlo, a enseñarle cosas nuevas, a adaptarse a sus tiempos, al lenguaje que pueda necesitar, y él devuelve todo eso generando un ambiente distendido, sin tensión y con risas”, dice Jamardo. Mateo sabe trabajar en equipo, y por eso fue convocado a la Selección.
Mateo  obtuvo el cuarto lugar en el Campeonato Mundial de la Pizza en la categoría “al molde”. Aunque el podio fue exclusivo para los italianos, que hace años lideran en todas las categorías, el joven argentino quedó en cuarto lugar en la categoría “Al molde”, el tipo de pizza que más consumimos en Argentina. El maestro pizzero tuvo que preparar una pizza de 60×40, a la que le agregó cebolla morada, mozzarella, queso parmesasno, orégano y oliva.

“No puedo decir que fue un sueño concretado, porque nunca pensamos que esto podía llegar suceder”, declaró su madre, Gabriela, y agregó: “tampoco le pusimos límites a lo que deseábamos o pensábamos que podía hacer él sino que fuimos siguiendo su camino a medida que se fueron presentando las oportunidades y él ha decidido que es lo que quería hacer”.

Publicado en panorama.com.ve

Actividades con música para niños con síndrome de Down

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El síndrome de Down es un trastorno genético común que resulta en un menor aprendizaje, un comportamiento impulsivo y un lapso de atención corto. Las actividades musicales pueden ser beneficiosas para los estudiantes con síndrome de Down debido a que estos estudiantes aprenden mejor con lecciones que son repetitivas y . La música es divertida para la mayoría de la gente y ayudará a un niño a prestar atención porque es como un . Los ritmos y la repetición de la música le ayudará a un estudiante con síndrome de Down a recordar algo más fácilmente que simplemente diciéndoselo. La logopeda Raquel Arntson dice que la música estimula el cerebro, haciendo de ella una excelente herramienta de aprendizaje para los niños con síndrome de Down.

La música puede ayudar a hacer participar a un estudiante con síndrome de Down en el proceso de aprendizaje. (Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images)

La música puede ayudar a hacer participar a un estudiante con síndrome de Down en el proceso de aprendizaje. (Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images)

Canciones en el espejo

Los niños con síndrome de Down a sacan la lengua al hablar debido a la falta de control muscular. Siéntate con el estudiante frente a un espejo y pon una canción divertida que le guste él. Canta con el estudiante mientras que los dos se están mirando en el espejo. El alumno podrá ver su propia lengua y podrá tratar de copiar cómo tú utilizas la lengua cuando cantas.

Memoria

Algunas de las primeras cosas que todos los niños aprenden en sus años preescolares son el alfabeto, cómo contar, su dirección y número de teléfono. Para los niños pequeños y para los niños con síndrome de Down de todas las edades, una de las maneras más fáciles de recordar estas secuencias de información es poniéndolas en una canción. Puedes utilizar canciones pre-hechas para el alfabeto o contar, o puedes hacer una melodía simple y pegadiza. Puedes hacer este trabajo para cualquier edad o nivel de desarrollo del estudiante y para cualquier pieza de información o instrucciones sencillas que necesitan ser recordadas. Una ventaja adicional es que la mayoría de los niños con síndrome de Down encuentran motivadora a la música, de acuerdo con Metro Music Therapy Inc., por lo que los estudiantes prestarán más atención y estarán muy contentos de repetir sus canciones y por lo tanto, aprenderán la información con facilidad en muchos casos.

Música y movimiento

Incorpora música con movimiento para alentar la coordinación motora ojo-mano y las habilidades cognitivas. Los niños con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de obesidad, de acuerdo con el Instituto Kennedy Krieger, y en general están mucho más interesados en la música que el movimiento. La incorporación de los dos es una gran manera de conseguir que un estudiante con síndrome de Down se ponga en movimiento. Las actividades simples pueden incluir bailar una canción o tener una captura de bola con música. Las habilidades cognitivas se pueden aumentar al lanzar una pelota con música. Para la música de forma periódica. Cada vez que la música se detenga, el estudiante debe practicar una habilidad que se está trabajando. Por ejemplo, si estás trabajando en rimar con el estudiante, cada vez que la música se detiene el estudiante puede decir una palabra que rime con “gato”.

Publicado en Ehow en español.

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