Musicoterapia: conoce su efecto terapéutico

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El sonido es un fenómeno físico existente desde la creación del universo inherente a la vida en la Tierra. Su propósito desde los inicios fue comunicar a algunas civilizaciones de Asia y del sur de Europa, con el fin de curar. Este uso ancestral de la música como herramienta de curación empleado por diferentes civilizaciones, muestra que la música tiene un verdadero efecto terapéutico en los seres humanos. A continuación te hablaremos de la musicoterapia, una alternativa de salud que sin duda alguna, tú también querrás experimentar.

ORIGEN DE LA MUSICOTERAPIA

El reconocimiento del poder terapéutico de la música no es un descubrimiento reciente. Hay más de dos mil años en las escrituras de Platón donde afirma “La educación musical es soberana porque el ritmo y la armonía tienen la máxima autoridad para entrar en el alma y el tacto de manera enérgica”. Sin embargo, el término “terapia musical” ha surgido durante el siglo 20, cuando al final de la Segunda Guerra Mundial, era notorio que los veteranos conseguían una disminución de su dolor cuando se les hacía escuchar música. Es así como nos llegan de Europa y Estados Unidos, las primeras pruebas en la comprensión del impacto de la música en la salud física y mental de las personas.

¿QUÉ ES LA MUSICOTERAPIA?

La musicoterapia es en método de medicina alternativa que requiere el empleo enérgico de la música y sus elementos con la finalidad de promover, mantener y restablecer la salud mental, física, emocional y espiritual. La música posee cualidades no verbales, creativas, emocionales y estructurales que se utilizan en la relación terapéutica para facilitar el contacto, la interacción el aprendizaje, la expresión de las emociones, la comunicación, la conciencia de sí mismo y el desarrollo personal.

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¿Cómo hacer que llueva café?

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La economía creativa, también llamada “Economía Naranja”, produce contenido que ejerce influencia en nuestras vidas. La famosa canción de Juan Luis Guerra “ojalá que llueva café” podría ser interpretada como una utopía. Pero tal interpretación podría no ser necesariamente correcta. A pesar de que dicha canción fue inspirada en la esperanza frente a la adversidad de un país como República Dominicana, la frase “ojala que llueva café” y su compositor pueden ilustrarnos cómo podemos transformar nuestras vidas o qué podemos hacer para cambiar nuestro destino. Entonces, ¿cómo hacer que llueva café?

Primero lo primero, la educación. De acuerdo con un artículo escrito por Raúl Baltar, un exitoso ejecutivo y emprendedor, la educación es el fenómeno que precede al logro de los nuevos objetivos de nuestras vidas. Pero además, hoy en día podemos ser responsables de nuestra propia educación, agrega Raúl. Por ejemplo, cualquier persona con acceso a Internet puede estudiar Inglés a través de “Duolingo” el cual es un sistema de colaboración online de escala masiva creado por Luis von Ahn, otro ejemplo de economía creativa. Juan Luis Guerra no solamente estudió música, sino que también estudió filosofía y literatura. Recuerdo a mi profesor del MBA de INCAE Business School, Nicolás Marín diciéndonos tres consejos para la vida: educación, educación y educación.

Lo segundo que nos sugiere “ojala que llueva café” subyacentemente es la innovación. Raúl Baltar cree que la innovación es el reto de cualquier empresa o persona. Para muestra un botón, Juan Luis Guerra ha hecho música de diversos géneros o estilos: Merengue, Bachata, Bolero, Mambo, Funk, Rock, Jazz, Reggae y además en diferentes idiomas. Pero algo muy importante, Juan Luis Guerra no ha trabajado solo. Lo que sugiere que todos debemos tener nuestro “4:40”, es decir, nuestro equipo, colaboradores y aliados. De tal manera que la innovación es el insumo y a su vez el resultado de un trabajo en equipo. Uno de muchos ejemplos de innovación en Venezuela es Eduardo Betancourt, primer arpista solista nominado a los Premios Pepsi Music 2016, en las categorías artista tradicional, mejor tema y mejor disco del año 2016. Eduardo es un ejemplo de constancia, dedicación, innovación, trabajo en equipo e inspiración. Su propuesta caracterizada por la fusión de la música venezolana con otros géneros ha llevado a nuestro instrumento, el arpa, por el mundo y más importante aún a numerosas salas de conciertos y festivales internacionales de gran valor cultural alrededor del planeta.

Y precisamente, en tercer lugar está la inspiración. Podemos hacer nuestras vidas mucho más excitante y apasionada. De acuerdo con el New Herald, Juan Luis Guerra compuso la canción “Canto a Colombia” después de su retorno de ese otro hermoso país. Juan Luis encontró la inspiración pensando en sus también exitosos amigos, Carlos Vives, Juanes, Shakira y Sofía Vergara. Algunas veces, la música es una oración elevada al cielo. Juan Luis Guerra ha vendido decenas de millones de copias, ha ganado numerosos Latin Grammy Award, Grammy Award, entre otros. El secreto es hacer las cosas desde el corazón. “Ojala que llueva café” es un ejemplo de cómo podemos crear arte desde nuestra inteligencia emocional inclusive. Mi opinión es que podemos construir nuestro futuro y nuestro entorno con los siguientes tres elementos complementarios a los que ya he descrito en este ensayo: nuestros pensamientos, palabras, decisiones y acciones.

En conclusión, hacer que llueva café es una tarea de nosotros mismos. Nuestra educación es esencial y las herramientas para ello están disponibles para “casi” todos. Además, concluyo que una sociedad con una Economía Naranja es una sociedad innovadora, como lo demuestra por ejemplo Eduardo Betancourt en Venezuela, Juan Luis Guerra, Luis von Ahn y así muchos otros en el resto de América Latina. Y por último pero aún más importante, el centro de nuestra misión en la vida debe ser definitivamente el Ser Humano.

Juan Carlos Ruiz

Músico & MBA

 

References:

https://en.wikipedia.org/wiki/Juan_Luis_Guerra

http://www.univision.com/musica/juan-luis-guerra-se-inspira-en-la-belleza-de-shakira-y-sofia-vergara

http://www.eldinero.com.do/27456/ojala-que-llueva-cafe-en-el-campo/

http://www.clonesproject.com/latina/una-esperanza-lanzada-al-cielo-se-hace-himno-latinoamericano/

song: https://www.youtube.com/watch?v=dDEVFQnBTp0

Inscripciones abiertas para todos los programas de Otilca

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La Escuela de Música Luisa Cáceres de Arismendi inicia ciclo de inscripciones.

No realizamos audiciones porque hacemos honor a nuestro eslogan “Música sin límites”, y estructuramos nuestros programas para adaptarlos a las necesidades de quienes desean vivir el maravilloso mundo de la música en manos de nuestro equipo.

  • promo-maternal-conectivaHorarios: Lunes a viernes de 7:30am a 3:30pm y 7:30am a 12:00m.

Dirigido a niños de siete (7) meses hasta los tres (3) años de edad, con  atención especializada de docentes y médicos enfocados en la estimulación temprana y el  desarrollo integral del niño, basándose en las Inteligencias Múltiples (Teoría de Howard Gardner), a través de la música. Para inscripciones, haga ¡Click Aquí!

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  • Horario: Martes y viernes de 4:30pm a 6:00pm.

Es un programa desarrollado por la Escuela de Música Luisa Cáceres de Arismendi que tiene como objetivo contribuir con el desarrollo integral de niños y niñas entre los dos (02) y seis (06) años de edad, el cual, representa un espacio para el ejercicio sensorial, donde a través de la música, se estimulan las inteligencias múltiples, se trabaja la lateralidad, motricidad fina y gruesa convirtiendo la música en un recurso para fortalecer el desarrollo biológico, psicológico y social de los participantes. Conoce más sobre nuestro Kinder Musical.

Para inscripciones, haga ¡Click Aquí!

Tareas Dirigidas

  • Horarios: Lunes a viernes de 1:00pm a 6:00pm y 3:30pm a 6:00pm

Este programa, conocido comúnmente como tareas dirigidas, busca ir más allá de lo que a diario conocemos, nuestra escuela propone un sistema ampliamente calificado que internaliza la necesidad del estudiante y da solución a las debilidades presentadas en las áreas del conocimiento, así como el reforzamiento del saber y canalización, a través de estímulos sonoros musicales.

Para inscripciones, haga ¡Click Aquí!

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  • Clases personalizadas de 4 h/a y 2 h/a semanales según elección del estudiante (horario a convenir).

Orientado a las personas a partir de los seis años de edad que quieren incursionar en la música con o sin conocimiento musical previo para estudiar y especializarse en piano, canto, guitarra, cuatro, mandolina, violín, viola, violoncello, contrabajo, saxofón, flauta, trompeta, trombón, entre otros.

Para inscribirse, haga ¡Click Aquí!

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  • El programa de Musicoterapia Otilca es desarrollado por un equipo multidisciplinario en la Escuela de Música Luisa Cáceres de Arismendi, está dirigido a niños, niñas, jóvenes y adultos que deseen hacer del maravilloso mundo de la música un recurso que les permite asistir sus necesidades físicas, psíquicas, sociales y cognitivas. Conoce más sobre nuestro programa MUSICOTERAPIA haciendo ¡Click Aquí!

Inscripción en línea

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No realizamos audiciones porque hacemos honor a nuestro eslogan “Música sin límites”, y estructuramos nuestros programas para adaptarlos a las necesidades de quienes desean vivir el maravilloso mundo de la música en manos de nuestro equipo.

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  • Horarios: Lunes a viernes de 7:30am a 3:30pm y 7:30am a 12:00m.

Dirigido a niños de siete (7) meses hasta los tres (3) años de edad, con  atención especializada de docentes y médicos enfocados en la estimulación temprana y el  desarrollo integral del niño, basándose en las Inteligencias Múltiples (Teoría de Howard Gardner), a través de la música. Para inscripciones, haga ¡Click Aquí!

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  • Horario: Martes y viernes de 4:30pm a 6:00pm.

Es un programa desarrollado por la Escuela de Música Luisa Cáceres de Arismendi que tiene como objetivo contribuir con el desarrollo integral de niños y niñas entre los dos (02) y seis (06) años de edad, el cual, representa un espacio para el ejercicio sensorial, donde a través de la música, se estimulan las inteligencias múltiples, se trabaja la lateralidad, motricidad fina y gruesa convirtiendo la música en un recurso para fortalecer el desarrollo biológico, psicológico y social de los participantes. Conoce más sobre nuestro Kinder Musical.

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Tareas Dirigidas

  • Horarios: Lunes a viernes de 1:00pm a 6:00pm y 3:30pm a 6:00pm

Este programa, conocido comúnmente como tareas dirigidas, busca ir más allá de lo que a diario conocemos, nuestra escuela propone un sistema ampliamente calificado que internaliza la necesidad del estudiante y da solución a las debilidades presentadas en las áreas del conocimiento, así como el reforzamiento del saber y canalización, a través de estímulos sonoros musicales.

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  • Clases personalizadas de 4 h/a y 2 h/a semanales según elección del estudiante (horario a convenir).

Orientado a las personas a partir de los seis años de edad que quieren incursionar en la música con o sin conocimiento musical previo para estudiar y especializarse en piano, canto, guitarra, cuatro, mandolina, violín, viola, violoncello, contrabajo, saxofón, flauta, trompeta, trombón, entre otros.

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Musicoterapia Mayo 2017

  • El programa de Musicoterapia Otilca es desarrollado por un equipo multidisciplinario en la Escuela de Música Luisa Cáceres de Arismendi, está dirigido a niños, niñas, jóvenes y adultos que deseen hacer del maravilloso mundo de la música un recurso que les permite asistir sus necesidades físicas, psíquicas, sociales y cognitivas. Conoce más sobre nuestro programa MUSICOTERAPIA haciendo ¡Click Aquí!

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Inscripciones Abiertas | Programa de Acción Pedagógica

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El Programa de Acción Pedagógica es un sistema ampliamente calificado que internaliza las necesidades del estudiante y da solución a las debilidades presentadas en las áreas del conocimiento, así como el reforzamiento del saber y canalización a través de estímulos sonoros musicales.

¿Cómo lo hacemos?

Desde hace tiempo hemos insertado varias investigaciones y las aplicamos dentro de nuestro método Otilca, que se fortalece desde la concepción de la teoría de las necesidades desarrollada por el Psicólogo estadounidense Abraham Maslow sobre las necesidades humanas, donde hemos demostrado con nuestro trabajo de investigación, que las necesidades fisiológicas nacen con la persona, el resto de las necesidades surgen con el transcurso del tiempo, acompañando desde nuestra práctica pedagógica y musical que la persona logre controlar sus necesidades básicas y de autorrealización como ciclo motivador. Otro elemento esencial en nuestra familia pedagógica musical es el desarrollo de las inteligencias múltiples propuesto por Howard Gadner, de allí nuestra forma de trabajo, el cual hemos demostrado en varias oportunidades, que si partimos de la música como elemento principal del desarrollo, tendríamos que: de forma rítmica, melódica y armónica logramos un mejor aprendizaje de cada inteligencia, a la vez que interrelacionamos cada una de estas en el aprendizaje significativo, alcanzando un mejor desarrollo de cada estudiante.

Tareas DirigidasDe igual forma, cada fase de desarrollo evolutivo se acompaña con un sistema moderno dentro de la pedagogía crítica, que permite fortalecernos a través del saber de cada estudiante, y a la vez que abordamos cada caso desde la pedagogía de la ternura, es decir, cada uno cuenta desde lo más afectivo, sin limitar la condición, insertamos los valores de socialización y construcción conjunta de saberes y valores éticos y morales. Desde ya, estamos aquí, para todo aquel que quiera compartir y formar parte de nuestra forma de ver la educación, la pedagogía y la música juntas, inmersas en la formación de nuestros futuros hacedores de esperanza, los niños.

Inscripción para el Programa De Acción Pedagógica

Incluye Kinder Musical y Clases de Música (según sea el caso).

REQUISITOS

  • Comprobante de pago (OBLIGATORIO).
  • 1 Foto tipo Carnet del niño (a).
  • 1 Foto del representante.
  • 1 copia de la cédula del representante.
  • Inscripción ambos turnos: Bs 180.000,°°
  • Mensualidad Medio turno: Bs 200.000,°°
  • Mensualidad Turno completo: Bs 280.000,°°

Horarios:

Turno completo: Lunes a viernes de 1:00pm a 6:00pm.

Medio turno: Lunes a viernes de 3:30pm a 6:00pm.

Antes de realizar alguna de estas transacciones, usted debe confirmar disponibilidad de cupos y demás características del pago a través de los números telefónicos

 Teléfonos: 0295 611 25 61 | 0414 507 96 07 | 0426 788 71 23


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La música aumenta tu concentración al leer

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Las listas de reproducción deben contener música instrumental, debido que a las que poseen letra causan un efecto negativo

Miriam Sancho, psicopedagoga y coach en Coaching & You, explicó la música activa áreas del cerebro que son claves para potenciar los aprendizajes cognitivos, afectivos y motores, aunque refirió que deben escogerse instrumentales y no canciones con letra que provoquen emociones, pues causan el efecto contrario.

Sancho recomienda crear una lista de reproducción “con el fin de evitar tener que cortar el estudio para seleccionar nuevas canciones cada cinco minutos”. “Lo ideal es que la duración de la misma ronde las dos horas ya que, una vez termine será ideal para hacer un descanso”, agregó.

Un ejemplo de lo que indica la especialista son las listas en Spotify creadas con ese propósito, que pueden ubicarse en la sección “estados de ánimo”, en la cual aparece la lista BSO (música para estudiar), que incluye  más de 170 melodías instrumentales, que forman parte de la banda sonora de películas como Amelie, Pearl Harbor, Up, Gladiador, Star Wars, Piratas del Caribe o El Señor de los Anillos, entre otras. La aplicación posee otras listas similares como Reading Soundtrack y Soundtrack for Study.

Otra playlist de Spotify que funciona es Deep Focus incluida en la sección “Concentración”, que contiene más de 100 canciones instrumentales. Si gusta de la música clásica, puede escuchar la lista Intense Studying que incluye temas de Mozart, Bach, Haydn, Vivaldi, Handel o más actuales como David Lang.

Para las personas que desean crear su propia lista de reproducción, Youtube es una opción para realizar la programación de la música elegida.

Publicado Por  | Fuente: El Nacional

La música alta mejora la relación familiar

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Un estudio patrocinado por por Apple Music y Sonos, arrojó que las parejas que escuchan música alta mantienen una mejor vida sexual y las familias son más cercanas.

En el estudio llamado “La música hace hogar”, participaron 30 familias alrededor del mundo, en las que el 67% admitió haber incrementado sus relaciones íntimas al oír música a un volumen alto.

Según el estudio las “parejas que escuchan música a un volumen alto, están más tiempo juntas”, para llegar a esta conclusión 30.000 personas fueron encuestada sobre cómo ellos escuchaban música, de ahí fueron seleccionadas, 30 familias que participaron en una segunda fase.

Las familias participantes que escuchan música a un volumen alto son 20% más cercanas y pasan un 13% más tiempo juntos. Los investigadores relacionaron esto con un incremento de la actividad sexual.

Cada una de las familias estudiadas dispuso de un sistema de sonido Sonos y de una suscripción a Apple Music. Y sus hogares fueron equipados con Apple IBeacons para recolectar datos, con relojes inteligentes para medir sus pasos y los latidos, y cámaras Nest Web para grabar cómo vivían con y sin música alta en casa.

En estudio se dividió en dos semanas. En la primera las familias estuvieron sin música a volumen alto. Y la siguiente vivieron con el Sistema Sonos y Apple Music y escucharon 8.124 canciones durante 44.000 horas de actividad registrada.

Además de esto señalan que las personas son más felices al realizar sus actividades diarias con música, cosa que admitieron un 89% de los participantes.

El estudio fue coordinado por el neurocientífico Daniel J.Levitin, quien concluyó con respecto a los resultados observados en el laboratorio: “la música cambia el comportamiento del cerebro de las personas”. Es decir, según el investigador, cuando la gente escucha música que les gusta se incrementa la cantidad de dopamina en el sistema límbico, aumentando la sensación de satisfacción y bienestar.

Sin embargo, hubo casos donde algunos miembros tenían desacuerdos sobre lo que escuchar y se tenían que irse a otro sitio, como sucede en cualquier familia, según añadió Levitin el sistema de sonido Sonos puede colocar diferente música según las habitaciones, lo que ayuda a resolver las diferencias, incluso si eso conllevaba a que no compartieran tanto tiempo las juntos.

Por  |  Publicado 

¿En qué parte del cerebro encontramos la música?

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Por primera vez, los científicos identifican una población neuronal altamente selectiva para la música.

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Por Ana Toral (*)

Los científicos se han preguntado si el cerebro humano contiene mecanismos neuronales específicos para la percepción musical. Ahora, por primera vez, los neurólogos del Instituto de Tecnología de Massachusetts MIT han identificado una población neuronal en la corteza auditiva humana que responde selectivamente a los sonidos que la gente normalmente categoriza como  música, pero no a la voz u otros sonidos ambientales.

“Ha sido objeto de especulación generalizada”, dice Josh McDermott, Profesor Adjunto de Neurociencia en el Departamento de Cerebro y Ciencias Cognitivas del MIT. “Uno de los debates centrales que rodean la música es en qué medida se han dedicado mecanismos en el cerebro para su tratamiento y en qué medida se apoya en mecanismos que sirven principalmente a otras funciones.”

El hallazgo fue posible gracias a un nuevo método diseñado para identificar las poblaciones neuronales a partir de datos obtenidos mediante imágenes procesadas por Resonancia Magnética Funcional (fMRI). Usando este método, los investigadores identificaron seis poblaciones neuronales con diferentes funciones, incluida la población selectiva para la música y otro conjunto de neuronas que responde selectivamente a la voz.

Así es cómo los investigadores identificaron una población neuronal

 en la corteza auditiva humana que responde a la música.

Vídeo: Julie Pryor / Instituto McGovern

El trabajo de campo

Para este estudio, los investigadores escanearon los cerebros de 10 sujetos humanos que escucharon 165 sonidos naturales, incluyendo diferentes tipos de voz y música, así como los sonidos cotidianos tales como pasos, un arranque del motor del coche, y un timbre del teléfono.

El sistema auditivo del cerebro ha demostrado ser difícil de trazar, en parte debido a la resolución espacial gruesa de la imagen obtenida por resonancia magnética funcional, que mide el flujo sanguíneo como un índice de la actividad neuronal. En estas imágenes, los “voxels” – la unidad más pequeña de medida – reflejan la respuesta de cientos de miles o millones de neuronas.

“Como resultado, cuando se miden las  respuestas primarias mediante el voxel, lo que se está midiendo es algo que refleja una mezcla de respuestas neuronales subyacentes”, dice Norman-Haigneré.

Para separar estas respuestas, los investigadores utilizaron una técnica que modela cada voxel como una mezcla de múltiples respuestas neuronales subyacentes. Utilizando este método, se identificaron seis poblaciones neuronales, cada una con un patrón de respuesta única a los sonidos en el experimento, lo que explica mejor los datos obtenidos.

“Lo que encontramos es que se podía explicar mucho de la variación de la respuesta a través de decenas de miles de voxels con sólo seis patrones de respuesta”, dice Norman-Haigneré.

Una población respondió más a la música, otra al  habla, y los otras cuatro a diferentes propiedades acústicas como el tono y la frecuencia.

“Todos los investigadores están interesados en encontrar áreas especializadas como las que se han encontrado en la corteza visual, pero el problema es que el voxel no es lo suficientemente pequeño. Existen cientos de miles de neuronas en un voxel, y ¿cómo separar la información que estos codifican? Se trata de un estudio en el que se aplica la más alta calidad en el análisis de datos “, dice Rauschecker, que no formó parte del equipo de investigación.

Procesamiento de sonido por capas

Las cuatro poblaciones neuronales acústicamente sensibles se solapan con las regiones de la corteza auditiva “primaria”, que realiza la primera etapa de procesamiento cortical del sonido. Las poblaciones neuronales selectivas al habla y a la música se encuentran más allá de esta región primaria.

“Creemos que esto proporciona evidencia de que hay una jerarquía de procesamiento donde en esta área auditiva primaria se encuentran las respuestas a dimensiones acústicas relativamente simples. Esto es seguido por una segunda etapa de procesamiento que representa más propiedades abstractas de sonido relacionadas con el habla y la música “, dice Norman-Haigneré.

Los investigadores creen que puede haber otras regiones del cerebro implicadas en el procesamiento de la música, incluyendo sus componentes emocionales. “No es apropiado en este punto concluir  que este es el asiento de la música en el cerebro”, dice McDermott. “Aquí es donde se ve la mayor parte de las respuestas dentro de la corteza auditiva, pero hay una gran parte del cerebro todavía por explorar.”

Kanwisher también señala que “la existencia de respuestas musicales selectivas en el cerebro no implica que las respuestas reflejen un sistema cerebral innato. Una cuestión importante para el futuro será ¿cómo surge este sistema durante el desarrollo?, ¿Cómo de temprano se desarrolla en la infancia o niñez?, y ¿cómo depende de la experiencia? “

Los investigadores están ahora investigando si la población selectiva a la música identificada en este estudio contiene las subpoblaciones de neuronas que responden a diferentes aspectos de la música, incluyendo el ritmo, la melodía y el tempo. También esperan estudiar cómo la experiencia musical y la formación pudieran afectar a esta población neuronal.

“El descubrimiento sobre el tratamiento que recibe la música en el cerebro es notable porque hasta ahora no habíamos sido capaces de detectar claramente respuestas altamente selectivas a la música”, dice Sam Norman-Haigneré, un post-doctorado en el Instituto McGovern del MIT para la Investigación del Cerebro.

“Nuestros resultados son difíciles de reconciliar con la idea de que la música se gestiona por  completo con  maquinaria neural que está diseñada para otras funciones, ya que las respuestas neuronales que vemos son muy específicas de la música”, dice Nancy Kanwisher, profesora de Neurociencia Cognitiva en el MIT y miembro del Instituto McGovern del MIT para la Investigación del cerebro.

Norman-Haigneré es el autor principal del artículo que describe los hallazgos en la edición del 16 de diciembre del 2016 de la revista Neuron. McDermott y Kanwisher son los autores principales del artículo.

(*) Bioquímica

Publicado en: www.amtoral.blogspot.com

La filosofía, la historia y la neurociencia revelan a un Mozart desconocido

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Desde sus especialidades, Felipe Pigna, Facundo Manes y Darío Sztajnszrajber miran y tratan de explicar al genial maestro de la música.

Los tres especialistas, junto a una estatua de Mozart que el Colón prestó para la foto con el genio.Foto:patricio pidal / Afv

Los tres especialistas, junto a una estatua de Mozart que el Colón prestó para la foto con el genio.Foto:patricio pidal / Afv

¿Qué hacen un neurocientífico, un historiador y un filósofo argentinos? No es el comienzo de un chiste malo, pero parece igual de improbable que ese singular trío se una para hablar de un hombre nacido en Austria en 1756. Sin embargo, así es: Facundo Manes, Felipe Pigna y Darío Sztajnszrajber hablarán de Wolfgang Amadeus Mozart en una serie de charlas que anteceden a algunas de las noches del 2° Festival Konex de Música Clásica, dedicado al austríaco de cuyo nacimiento se cumplen 260 años (ver aparte). Antes de esos encuentros, en los que estarán separados, intercambiaron juntos opiniones en una mesa de café.

Para Manes, presidente de la Fundación Ineco y rector de la Universidad Favaloro, “Mozart es un paradigma de lo que hoy sabemos de la creatividad”; para Pigna, profesor de Historia, autor y conductor, “Mozart es un personaje muy particular, un incorrecto, que vivió una época interesantísima y que sobre el final de su vida se hizo masón”; para Sztajnszrajber, también autor y conductor, “era un clasicista, pero a la vez anticipa el movimiento romántico del siglo XIX”.

Lo interesante más allá de los detalles es que Mozart -un nombre con mayúsculas para la música- sirve también como excusa para hablar sobre el talento, la creatividad, la influencia o la anticipación del arte a su tiempo. Uno de los temas que disparan la conversación es el hecho de que Mozart se sentó al piano a los cuatro años y revolucionó la música desde entonces. La cuestión, entonces, es si su talento es innato, es construido culturalmente por las épocas o acaso depende de lo que se considere talento. “Mozart era un talentoso, alguien iluminado. Pero quiero remarcar que el talento solo, sin un trabajo apasionado, sin una preparación dura, no florece. Quizás en la historia hubo algunos, o muchos Mozart potenciales que no fueron detectados porque no tuvieron la preparación musical de él, ni la pasión ni las ganas de superarse”, dice Manes. “Lo mismo pasa con Messi: seguramente tiene talento, pero se entrena todos los días, se fue a los 14 años a Barcelona, lo cargaban todos en el vestuario por su estatura y patea miles de tiros libres antes de salir a la cancha.” En esa senda de razonamiento, hay algo que Manes se esfuerza por dejar en claro: “Todos tenemos un cierto potencial creativo, pero si no nos preparamos y si además no tenemos pasión, obsesión y un poco de locura, es difícil que el talento creativo se exprese en toda su magnitud”.

Enfrente, Pigna asiente y suma: “Sí, y las condiciones socioeconómicas que le permiten a la persona plasmarlo. Había en el caso de Mozart una familia dedicada a la música. El padre fue fundamental en su vida. Ese niño se sentó al piano como podría haberse puesto a dibujar. Pero el padre era un músico meticuloso que lo pone al chico al piano”.

Sztajnszrajber tercia: “Agregaría algo sobre la teoría de la genialidad. Hay dos posiciones. Una que te marca que cuando hay grandes talentos necesariamente esos talentos van a explotar, expresarse y socializarse. Pero hay otra teoría que marca todo lo contrario. Que en realidad no importa si era Mozart o González, alguien iba a aparecer en ese contexto e iba a ocupar ese lugar. Porque son más las épocas las que van construyendo subjetividades. En este caso musical, y no más bien al revés, es decir, por una estructura innata de él que lo hace superior al resto en términos de sensibilidad musical”. Y citó un poema de Fernando Pessoa, “Tabaquería” (aquel de “tengo en mí todos los sueños del mundo”), en el que imagina a miles de grandes poetas que escriben en secretas buhardillas y que nadie nunca leerá. “La pregunta es cuántos genios Mozart hubo que nunca llegaron por el condicionamiento socioeconómico que hace que tenga que haber un solo Messi, un solo Mozart, y no más porque el sistema no se banca muchos genios”, remata el autor de ¿Para qué sirve la filosofía?(Pequeño tratado sobre la demolición).

Ahí es donde aparece la historia que marca, pero que tampoco deja hacer experimentos (los contrafácticos son incomprobables). Pigna resume que “esa segunda mitad del siglo XVIII es un momento de ruptura”, con las revoluciones de las ideas que preceden a la Revolución Francesa. “Su nacimiento coincide con la publicación de la Enciclopedia, que es un cambio notable, que hace que la ciencia se empiece a separar de la religión. Ya el orden jerárquico no está más, aparece el orden alfabético. Ya tenés a tipos pensando como Voltaire, Montesquieu, Rousseau. Mozart es una persona que tiene algo con el poder y se pelea con arzobispos, jefes, superiores de cada lugar donde está; resulta incómoda por decir lo que piensa muchas veces.”

“El contexto es vital -se mete Manes-. El contexto histórico, social, económico es importante porque el proceso creativo tiene varias etapas. No sabemos cómo el cerebro genera los procesos creativos. Pero sí sabemos en qué condiciones es más posible que aparezca la creatividad. Primero, estudiar. Segundo, la obsesión. Luego, relajarse. Ahí aparece un momento ajá o eureka en el que aparece la invención.”

¿Y Salieri? ¿A los genios los mejora la competencia? Para Pigna, cada genio tiene su Salieri, aunque históricamente Salieri no fue tan malo como se lo muestra en la película (Amadeus). “Una personalidad disruptiva como Mozart genera tormentas en su contra, desde ya, les pasó a todos. Es una suerte de desafío, que lo puede mejorar o complicar. En el caso de Mozart, su vida no estaba destinada a responderle a Salieri, por suerte.”

Sztajnszrajber cuenta que los griegos tenían dos dioses diferentes para la envidia. “Había una envidia sana y una enferma, que obturaba y destruía. La envidia sana motivaba al crecimiento. En Salieri, terminó ganando la envidia mala, pero todos vamos progresando en la medida en que envidiamos a alguien que termina siendo un referente, alguien a quien emular como modelo.”

Publicado en: www.lanacion.com.ar

¿Qué es cultura, cuál es su importancia y cómo podemos medirla?

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Aunque entender la influencia de la cultura en las empresas ha sido uno de los componentes más recurrentes en las investigaciones en gerencia y en negocios internacionales, no existe aún un consenso sobre su definición y el sistema para medirla.

por MARIA ALEJANDRA GONZALEZ-PEREZcultura

No hay duda de que hay dificultades para definir el concepto de cultura, pero está claro que su importancia se deriva del hecho de que tener más información sobre los valores, las normas, las actitudes o las prácticas de las personas aumenta la predictibilidad de sus comportamientos. Eso significa, en el ámbito empresarial, tener cierta ventaja, facilitar operaciones, estabilizar las transacciones mediadas por las relaciones humanas y, por ende, reducción de riesgos.

Desde 1980, con la publicación del estudio “Culture’s Consequences”, de Geert Hofstede (psicólogo social holandés; profesor emérito de Antropología Organizacional y Gerencia Internacional de la Universidad de Maastritch, y con 138.842 citaciones científicas a sus trabajos académicos en GoogleSchoolar), ha habido un creciente interés en la medición de la cultura.

El estudio de Hofstede consistió en un cuestionario de cerca de 200 preguntas relacionadas con la percepción y la actitud frente a aspectos organizacionales como satisfacción laboral, compromiso y temas gerenciales. Los datos se recolectaron en 40 países en donde IBM tenía operaciones y el fruto del cuestionario fue un modelo teórico concreto con un ranquin de valores culturales ubicados en 5 dimensiones: distancia al poder, evitación de la incertidumbre, incertidumbre versus colectivismo, masculinidad versus feminidad y orientación de largo plazo versus orientación a corto plazo.

Vas Taras, de la Universidad de Carolina del Norte, junto a sus colaboradores Julie Rowney y Piers Steel, hizo una revisión de 121 instrumentos para medir la cultura de manera cuantitativa, que fue publicada en el año 2009 en el Journal of International Management. Allí encontró que la mayoría de estos instrumentos siguen un modelo bastante similar al de Hofsetede: operacionalizan la cultura a través de valores, y recogen los datos mediante cuestionarios respondidos individualmente.

Taras, Rowney y Steel hicieron un ejercicio de búsqueda rápida en internet y encontraron que la palabra “culture” es una de las palabras que más aparecen en las consultas de Google. Si hacemos el mismo ejercicio hoy, encontramos que la palabra “cultura” en español tiene 604.000.000 de páginas asociadas, lo que significa más entradas que palabras en español como: “paz” (347’000.000), “educación” (357’000.000), “trabajo” (538’000.000); “dinero” (156’000.000), o “sexo” (150’000.000).

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En un estudio publicado el año pasado por Vas Taras y sus colegas, quedó evidenciado que dimensiones como clase socio-económica, profesión, edad, periodo histórico, exposición geográfica (viajes de corto y largo tiempo) y exposición virtual influencian las mediciones de cultura.

Más recientemente, los profesores Dan V. Caprar, de la Universidad de Newsouth Wales en Australia; Timothy M. Devinney, de la Leeds University en Inglaterra; Bradley L. Kirkman, de la North Carolina State University, en Estados Unidos, y Paula Caligiuri de la Northeastern University, en el mismo país, dedicaron una edición especial del Journal of International Business Studies (JIBS) -la revista académica de la Academy of International Business (AIB)- a revisar los conceptos, las teorías y las metodologías para medir cultura y su influencia en las operaciones empresariales y en los negocios internacionales.

En su investigación encontraron que la cultura está caracterizada de tres maneras en la literatura y que son construcciones grupales que se operan a nivel de país, más que de región. Para la muestra, colombianos, dominicanos, nigerianos, daneses y vietnamitas. La primera de ellas, y también la más común, es un conjunto de características reflejadas en el comportamiento de un individuo en un grupo específico. La segunda caracterización de cultura es un constructivo reflexivo a nivel individual, en el que se reflejan las orientaciones sociales e individuales. La tercera es un índice a nivel país construido y validado, que se usa principalmente con fines predictivos.

En términos generales podemos decir que la cultura se crea y se transmite mediante la socialización. Esto significa que cuando se incrementan los momentos de socialización en la vida de una persona (equipos deportivos, barras sociales, asociaciones profesionales y grupos estudiantiles) su percepción de valores, de decisiones y de normas va a reflejar lo vivido en dichas experiencias sociales.

Publicado en www.dinero.com

El rey David y la música

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Si existe un personaje que nos hace pensar en la música de tiempos bíblicos, ese es David, un hombre destacado que vivió hace unos tres mil años. La realidad es que mucho de lo que sabemos sobre la música de entonces proviene de los relatos de David, desde que era un joven pastor hasta que se convirtió en rey y hábil organizador.

¿Qué aprendemos a través de él sobre la música de su época? ¿Qué instrumentos y canciones eran comunes? ¿Qué lugar ocupaba la música en la vida de David y su nación?

Mosaico del siglo II antes de Cristo, con inscripción en hebreo con el nombre de “David”. El artista probablemente se refiere al bíblico rey David, poeta y arpista. Junto a la figura de David, se muestra un joven león, símbolo de Judá, la jirafa y la serpiente, todos aparentemente escuchando la melodía de David.

Mosaico del siglo II antes de Cristo, con inscripción en hebreo con el nombre de “David”. El artista probablemente se refiere al bíblico rey David, poeta y arpista. Junto a la figura de David, se muestra un joven león, símbolo de Judá, la jirafa y la serpiente, todos aparentemente escuchando la melodía de David.

La música en el antiguo Israel

Recitar la letra de una canción suele traer a la memoria la melodía que la acompaña. Ahora bien, la Biblia contiene la letra de numerosas canciones, y aunque su música lamentablemente se desconoce, debió ser hermosa, incluso sublime. La belleza poética del libro de los Salmos hace suponer que su acompañamiento musical era igualmente hermoso.

La Biblia casi no habla de los instrumentos de la época. De hecho, no se sabe exactamente qué clase de arpa tocaba David. Lo que no puede negarse es que los israelitas inventaron varios instrumentos, como ciertas arpas de madera que eran peculiares y valiosas (2 Crónicas 9:11; Amós 6:5).

Sin duda, la música ocupaba un lugar muy importante en la vida de los hebreos, sobre todo en su adoración a Dios. Formaba parte de las coronaciones, las ceremonias religiosas y hasta las guerras. Y eso no era todo: también deleitaba a la corte real y ambientaba las bodas y las reuniones familiares, así como las fiestas relacionadas con la vendimia y la cosecha de grano. Incluso cuando llegaba la muerte, la música daba consuelo a los dolientes. Lamentablemente, la música también estaba presente en lugares de mala reputación.

Ahora bien, la música cumplía otros propósitos en Israel. Por ejemplo, se utilizaba para preparar la mente y hacer a los profetas más receptivos a los asuntos espirituales. Por citar un caso, un día el profeta Eliseo recibió guía de parte de Dios justo después de escuchar el sonido de un instrumento de cuerda (2 Reyes 3:15). Además, la música se usaba para anunciar acontecimientos especiales. La luna nueva y algunas fiestas se anunciaban con el sonido de dos trompetas de plata. En el día que comenzaba el año de Jubileo, el sonido del cuerno anunciaba la liberación de los esclavos y la devolución de tierras y casas a sus dueños. ¡Qué alegres debieron sentirse los pobres al oír la música que anunciaba su liberación o la devolución de sus posesiones! (Levítico 25:9; Números 10:10.)

De seguro había israelitas que eran músicos y cantantes excepcionales. Un bajorrelieve asirio indica que el rey Senaquerib pidió al rey Ezequías el pago de un tributo en la forma de músicos, tanto hombres como mujeres. Aquellos músicos debieron ser de primera. Con todo, en cuestiones de talento musical, nadie se comparó con David.

Un músico virtuoso

David se destacó por ser tanto músico como poeta. Más de la mitad de los salmos se le atribuyen a él. Fue pastor desde jovencito, y en su mente impresionable se grabaron muchas escenas pastorales de Belén. Sabía de los placeres sencillos de la vida, como oír el sonido de los arroyos y los balidos de los corderos que respondían a su voz. Inspirado por la hermosura de esa “música” del mundo que lo rodeaba, tomó su arpa y alzó la voz en alabanza a Dios. ¡Qué conmovedora debió ser la melodía que compuso para el Salmo 23!

De joven, David tocaba el arpa tan bien que se habló de él al rey Saúl, y este le dio la comisión de tocar en su casa. Cuando Saúl se sentía muy angustiado, David interpretaba con su arpa hermosas melodías que calmaban el corazón del rey. Los malos pensamientos que asaltaban a Saúl desaparecían junto con su angustia (1 Samuel 16:16).

Pero la música —que tanto amaba David y que lo llenaba de felicidad— a veces le causó problemas. Cierto día, mientras él y Saúl regresaban tras vencer a los filisteos, este último oyó al pueblo celebrar con alegre música. Las mujeres cantaban: “Saúl ha derribado sus miles, y David sus decenas de miles”. Ante esto, Saúl se enojó mucho y se puso tan celoso que “estuvo mirando a David de continuo con sospecha desde aquel día en adelante” (1 Samuel 18:7-9).

Inspirado por la música

Las composiciones divinamente inspiradas de David sobresalen por muchas razones. Sus canciones incluyen tanto salmos contemplativos como pastorales y abarcan desde expresiones de alabanza hasta relatos históricos, desde el regocijo de la época de la vendimia hasta el esplendor de la inauguración del palacio, desde recuerdos hasta esperanza y desde peticiones hasta súplicas (véanse los Salmos 32, 23, 145, 8, 30, 38,72, 51 y 86, así como sus encabezamientos). Cuando Saúl y su hijo Jonatán murieron, David compuso una canción triste llamada “El arco”, que empieza así: “La hermosura, oh Israel, fue muerta sobre tus lugares altos”. David sabía expresar una amplia variedad de sentimientos tanto con palabras como con la música de su arpa (2 Samuel 1:17-19).

David era un hombre efusivo a quien le gustaba la música alegre y rítmica. Cuando llevó el arca del pacto a Sión, saltó y bailó con todas sus fuerzas para celebrar aquel acontecimiento. El relato da a entender que la música era muy animada. ¿Se imagina la escena? Su esposa Mical lo recriminó por dicho comportamiento. Pero a David no le afectó. Él amaba a Jehová, y aquella música lo hacía saltar de alegría (2 Samuel 6:14,16, 21).

Por si fuera poco, David también se distinguió por crear nuevos instrumentos musicales (2 Crónicas 7:6). Parece que era un artista excepcionalmente talentoso, pues además de fabricante de instrumentos, era poeta, compositor e intérprete. Con todo, hizo cosas mayores.

El canto y la música en el templo

Una de las aportaciones de David fue organizar a los cantores y los músicos de la casa de Jehová. Formó un grupo de 4.000 siervos y puso a cargo de este a Asaf, Hemán y Jedutún (probablemente llamado también Etán). Y por disposición del rey, 288 peritos colaboraron con aquellos tres hombres al adiestrar y supervisar al resto del grupo. Los 4.000 cantores y músicos estaban presentes en el templo durante las tres grandes fiestas anuales. ¿Se imagina cómo debió sonar aquel magnífico coro? (1 Crónicas 23:5;25:1, 6, 7.)

Solo varones cantaban en el templo. La expresión “sobre Las Doncellas” en elencabezamiento del Salmo 46 indica que se trataba de una voz o un instrumento de tono agudo. Cantaban al unísono, pues 2 Crónicas 5:13 indica que “los cantores estuvieron como uno solo”. Se podían interpretar canciones con acompañamiento musical, como el Salmo 3 y muchas otras melodías de David. Algunas canciones incluían estribillos, como los de Salmo 42:5, 11 y 43:5. El canto también resultaba agradable cuando se hacía uso de la antifonía, es decir, la alternancia entre coros y solistas. Un ejemplo de esto es el Salmo 24, que sin duda se compuso para la ocasión en que David llevó el arca del pacto a Sión (2 Samuel 6:11-17).

Ahora bien, quienes servían en el templo no eran los únicos que cantaban; el pueblo cantaba cuando subía a Jerusalén con ocasión de las fiestas anuales. Es probable que a esto se refiera la expresión “Canción de las Subidas” (Salmos 120 a 134). En el Salmo 133, por ejemplo, David elogia el espíritu de hermandad que reinaba entre losisraelitas en esas ocasiones, pues empieza diciendo: “¡Miren! ¡Qué bueno y qué agradable es que los hermanos moren juntos en unidad!”. De seguro, la melodía de aquella canción también era hermosa.

La música y la adoración a Jehová

Una décima parte de la Biblia se compone de canciones, y los salmos animan a todas las personas a alabar a Dios (Salmo 150). La música tiene el poder de hacernos olvidar los problemas, y cantar puede aliviar un corazón herido. Claro, la Biblia también recomienda que quienes estén contentos canten salmos (Santiago 5:13).

El canto es una manera de expresar nuestra fe y amor a Dios. La noche antes de ser ejecutado, Jesús y sus apóstoles cantaron cuando terminaron de cenar (Mateo 26:30). Jesús, el Hijo de David, debió tener una hermosa voz, pues estaba familiarizado con el glorioso canto de la corte celestial de Dios. Es probable que aquella noche cantaran el Hallel (Salmos 113 a 118). Si así fue, los apóstoles —que desconocían lo que estaba por ocurrir— escucharon a Jesús cantar: “De veras amo, porque Jehová oye mi voz, mis súplicas. […] Las sogas de la muerte me rodearon, y las circunstancias angustiosas del Seol mismas me hallaron. […] ‘¡Ah, Jehová, de veras provee escape a mi alma!’” (Salmo 116:1-4).

El hombre no dio origen a la música. La Biblia dice que hay música y canto en los cielos mismos, donde las criaturas espirituales tocan arpas simbólicas y cantan alabanzas alrededor del trono de Dios (Revelación [Apocalipsis] 5:9; 14:3; 15:2, 3). Fue Jehová quien dio la música al hombre, pues implantó en su corazón el amor por ella y el incontenible deseo de expresar sus sentimientos tocando un instrumento o cantando. El hombre de fe sabe que la música es, sobre todo, un regalo de Dios (Santiago 1:17).

Instrumentos musicales de tiempos bíblicos

Entre los instrumentos de cuerda figuraban el laúd, el arpa e instrumentos de diez cuerdas (Salmo 92:3). Estaban afinados a Alamot y a Seminit, términos que tal vez se referían a octavas superiores e inferiores (1 Crónicas 15:20, 21, notas). Los instrumentos de viento y de metal incluían la flauta, el cuerno y las trompetas, de fuerte sonido (2 Crónicas 7:6; 1 Samuel 10:5; Salmo 150:3, 4). Durante la dedicación del templo, las trompetas y los cantores “[hicieron] que se oyera un solo sonido” (2 Crónicas 5:12, 13). Esto parece indicar que estaban bien afinados y que no había discordancias. Entre los instrumentos de percusión figuraban las panderetas y los sistros, que eran un tipo de sonaja, así como “toda suerte de instrumentos de madera de enebro”. Además, se empleaban címbalos: los pequeños eran “de sonido melodioso” mientras que a los grandes se los llamaba “címbalos estruendosos” (2 Samuel 6:5; Salmo 150:5).

Monedas: © 2007 by David Hendin. All rights reserved.

Publicado en wol.jw.org

La música genera un mayor desarrollo del cerebro

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Se sabe que la música suele tener un efecto muy grande en las emociones de las personas. Es prácticamente imposible que la letra de una canción de desamor sensibilice a un ser humano con el corazón roto, o que alguien no sonría al recordar su adolescencia a través de la melodía más popular en esa época.
Pero un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)reveló que la música no solo altera nuestras emociones, sino que también ayuda a nuestro cerebro a tener un mejor desarrollo.
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Según el grupo de investigadores de MIT “cuando se reproduce un fragmento musical, se activa un conjunto específico de neuronas en el interior de un surco de la corteza auditiva del receptor”. Además, los investigadores afirmaron que otros sonidos como “el ladrido de un perro o el agua corriente de un inodoro dejan impasibles a los circuitos musicales”.
Josef Rauschecker, director del Laboratorio de Neurociencia Integrativa y Cognición en la Universidad de Georgetown, explicó tras años de estudio sobre este tema que “el habla y la música están en partes diferentes del cerebro, donde se interpretan todos los sonidos y que cada una es en gran medida sorda a las pautas de la otra. Tenemos la certeza de que el cerebro da un tratamiento especializado al reconocimiento de la música, que considera a esta una categoría tan fundamental como el habla y eso es muy emocionante”, dijo el profesor.
Rauschecker sostuvo que la sensibilidad musical es más importante para el cerebro humano que la percepción del habla.“Hay teorías de que la música es más antigua que el habla o el lenguaje”, dijo y aclaró que “algunos -incluso- argumentan que el habla evolucionó a partir de la música”.
Llevaron a cabo el experimento reuniendo una biblioteca de sonidos cotidianos: música, habla, risa, llanto, susurros, frenadas de autómoviles, banderas ondeando y campanas sonando. “La fortaleza de nuestro método es que es neutral en cuanto a hipótesis”, dijo el profesor Josh McDermott, científico y colaborador de Rauschecker. “Solo presentamos un conjunto de sonidos y permitimos que los datos hablen”.
“Quienes escuchan música desde pequeños y de forma constante, tienen mejores habilidades de lenguaje, son mas creativos y felices. El oír música, ayuda a bajar los niveles de ansiedad, disminuir el dolor y son una fuente de optimismo necesaria cuando se trata de enfermos con Alzheimer, Parkinson y diferentes formas de autismo”, concluyó un estudio de la Universidad de Florida.
Este relevamiento también comprobó que quienes tenían algún tipo de educación musical, ya sea en interpretación de instrumentos o apreciación, rendían mejor en los exámenes de ingreso a las universidades. Quienes estudiaron apreciación musical, sacaron 61 puntos más que sus pares en pruebas verbales y 42 en las matemáticas. En el caso de quienes tocaban instrumentos, la diferencia fue de 53 y 39 puntos respectivamente.
Publicado: Dr. Arnulfo V. Mateo Mateo
Fuente: www.mundotkm.com
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Los cerebros de los músicos se sincronizan unos con otros al interpretar piezas conjuntas

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Científicos alemanes constatan la existencia de una red intercerebral que emerge de la coordinación, también en otras actividades

Cuando los músicos ejecutan una pieza musical con otros músicos, la actividad de sus ondas cerebrales se sincroniza, ha demostrado un estudio realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Alemania. Según los científicos, la coordinación musical haría emerger pequeñas redes en los cerebros y entre los cerebros, que posibilitarían la alineación temporal de acciones. Un fenómeno similar había sido detectado ya en 2010, en este caso durante la interacción social. Por Yaiza Martínez.

Fuente: PhotoXpress.

Fuente: PhotoXpress.

Cualquiera que haya tocado alguna vez en un grupo musical o en una orquesta estará familiarizado con el fenómeno: cuando se interpreta una pieza de manera conjunta, el impulso de las acciones propias no proviene solo de nuestra mente, sino que además parece controlado por la actividad coordinada del grupo.

Científicos del Instituto Max Planck de Berlín (en Alemania) han demostrado que esto tiene un origen cerebral: cuando se interpreta una pieza musical en grupo emerge una interconexión entre las redes neuronales de los intérpretes, informa dicho Instituto en uncomunicado.

Para analizar el fenómeno, los investigadores utilizaron electrodos con los que rastrearon las ondas cerebrales de guitarristas tocando a dúo. Asimismo, observaron las diferencias de la actividad cerebral de los músicos cuando estos estaban dirigiendo o, por el contrario, siguiendo la interpretación de su compañero.

De esta forma, pudieron constatar que, cuando los guitarristas tocaban a dúo, la actividad de las ondas cerebrales de ambos músicos se sincronizaba.

Conexión a pesar de las diferencias 

Pero la investigación de Ulman Lindenberger y sus colaboradores del Instituto Max Planck no se detuvo con este descubrimiento. Además, los científicos, quisieron saber qué sucedía en la actividad cerebral de los músicos cuando una pareja de guitarristas interpreta una pieza musical con dos partes bien diferenciadas.

En concreto, el objetivo era averiguar si la sincronización de las ondas cerebrales se produce incluso cuando dos músicos no tocan exactamente las mismas notas.

De ser así, este hecho resultaría incompatible con la suposición de que las similitudes en la actividad cerebral entre dos guitarritas que tocan al unísono es debida a la percepción de los mismos estímulos o a la ejecución de los mismos movimientos. Además, supondría que los cerebros se sincronizan para impulsar la coordinación de acciones conjuntas.

Para probar su hipótesis, los científicos organizaron a 32 guitarristas experimentados en 16 dúos. A estos músicos se les colocaron en total 64 electrodos en la cabeza, lo que permitió registrar la actividad de sus ondas cerebrales en diferentes regiones del cerebro. Después, a los participantes se les pidió que tocaran 60 veces la misma secuencia de una sonata de Christian Gottlieb Scheidler.

Pero, en estas interpretaciones, a ambos miembros de cada dúo se les asignaron tareas ligeramente distintas: por un lado tenían que tocar a dos voces, y por otro a uno de cada dos se le asignó un papel de liderazgo, para asegurar que ambos comenzaran al mismo tiempo y mantuviesen el mismo tempo.

La diferencia entre el director y el seguidor de cada dúo se reflejó en la actividad eléctrica captada por los electrodos: “En el intérprete que tomaba la iniciativa, la sincronización de las ondas cerebrales medidas con un solo electrodo resultó más fuerte, y estaba presente antes de que el dúo comenzara a tocar”, afirma Johanna Sänger, primera autora del estudio.

Esto se produjo especialmente en las ondas delta, que se encuentran en una gama de frecuencias inferior a cuatro hercios. Este hecho “podría reflejar la decisión del intérprete director de empezar a tocar”, cree Sänger.

Coordinación cerebral en otras actividades
Los científicos también analizaron la coherencia entre las señales registradas por los diferentes electrodos conectados a la cabeza de los intérpretes de cada dúo. El resultado fue sorprendente: cuando los músicos tenían que coordinar activamente su interpretación, lo que sucede sobre todo al comienzo de una secuencia, las señales recogidas por los electrodos frontal y central se sincronizaban claramente.

Sanger explica que cuando coordinamos acciones con otras personas se forman “pequeñas redes (neuronales) en el cerebro y entre los cerebros, especialmente cuando estas actividades precisan una alineación temporal, como sucede al interpretar una pieza de música”.

Los datos obtenidos indican, por tanto, que las redes intercerebrales conectan áreas de ambos cerebros, unas regiones que previamente ya habían sido relacionadas con la cognición social y con la producción musical.

Los investigadores creen que la activación de estas redes intercerebrales se produciría no solo cuando se interpreta música. Según Sänger “pensamos que las ondas cerebrales de personas diferentes también se sincronizan cuando estas realizan de manera coordinada otro tipo de acciones, como algún deporte o durante la comunicación”.

Dos guitarristas tocando a dúo. Con la ayuda de los electrodos colocados en sus cabezas, los científicos midieron la actividad cerebral de los músicos. Imagen: Johanna Sänger. Fuente: IMP.

Dos guitarristas tocando a dúo. Con la ayuda de los electrodos colocados en sus cabezas, los científicos midieron la actividad cerebral de los músicos. Imagen: Johanna Sänger. Fuente: IMP.
¿Qué sucede en la interacción social?

Si tenemos en cuenta otro estudio, realizado en 2010 por científicos de varios centros de investigación franceses y publicado por la revistaPlosOne, Sänger estaría en lo cierto, al menos en lo que a interacción social se refiere.

Esta investigación previa, realizada con 18 participantes que fueron organizados por parejas, fue realizada con tecnología EEG (electroencefalograma) dual y con vídeo, y consistió en registrar la actividad cerebral de los voluntarios mientras estos imitaban los movimientos de mano de sus compañeros.

Los resultados del análisis de los datos obtenidos en este otro caso revelaron que dichas imitaciones se correspondieron con la emergencia de una red intercerebral de sincronización en la gama de unas ondas cerebrales similares a las alfa, las llamadas ondas “mu” (que han sido observadas sobre la corteza motora del cerebro, y se atenúan con el movimiento e incluso con la intención de moverse).

La red intercerebral apareció en las regiones centroparietales derechas del cerebro, de las que se ha sugerido que juegan un papel clave en la interacción social. En este caso, afirman los científicos, las ondas mu actuaron simétricamente como centros funcionales clave de la red cerebral interindividual.

Referencias bibliográficas:

Johanna Sänger, Viktor Müller, Ulman Lindenberger. Intra and interbrain synchronization and network properties when playing guitarin duets. Frontiers in Human Neuroscience (2012). DOI: 10.3389/fnhum.2012.00312.

Dumas G, Nadel J, Soussignan R, Martinerie J, Garnero L, Inter-Brain Synchronization during Social Interaction.PLoS ONE (2010). DOI:10.1371/journal.pone.0012166.

Publicado en www.tendencias21.net

¿Cuál es la relación del cerebro con la música?

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La relación del cerebro y la música es más estrecha de lo que se piensa. Todos nuestros pensamientos y movimientos tienen ritmos y melodías. Hace unas semanas, un grupo de científicos colombianos hicieron un experimento en con los cerebros de 314 personas. Allí, a través de experimentos donde la música fue protagonista, se mostró cómo el cerebro es capaz de sincronizar sus células durante el pensamiento y su capacidad para evolucionar.

Estudiantes, médicos, profesores y público general asistieron al Centro Interativo Maloka para comprobarlo. El objetivo del experimento fue mostrar qué y cómo funciona el cerebro. “Se les explicó como la sincronía va desde moléculas, a través de las redes, hormonas y todo los lleva a la sincronía del comportamiento”, precisó el científico Luis Roberto Amador.

Claudio Abbado, uno de los grandes directores de orquesta de los últimos tiempos.

Claudio-Abbado

Uno de los experimentos consistió en hacer mover un carro de juguete con ondas producidas por el cerebro. A varios asistentes se les pusieron electrodos sobre el cráneo para recoger las ondas del cerebro y enviarlas vía bluetooth a un computador. Allí, un software especializado las  transformó en señales que fueron recibidas por la antena del carro. Otro de los científicos convirtió esas ondas cerebrales en música a través de una asignación de notas.

Al final, el grupo de científicos de la Universidad de los Andes y Universidad Nacional, mostraron las resonancias magnéticas del cerebro imágenes de una persona normal y de otra en meditación. Se demostró que los expertos en meditación son capaces de alterar los ritmos normales del cerebro. También que la melodía del cerebro puede controlarse con la concentración, meditación, relajación y pensar en algo bonito.

En conclusión, el cerebro humano funciona como una orquesta, las neuronas trabajan en equipo y necesitan de un director musical. Cuando hay música, el cerebro se sincroniza con los ritmos y nos induce a estados emocionales. Ciertas canciones contribuyen a la adaptación y estabilidad emocional.

Publicado en: www.kienyke.com

Música para ser mejor en matemática

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Estudiantes de Psicología indagaron su relación en una clase de primaria de Montevideo con resultados positivos.

música matemática

Investigan relación entre la música y las matemáticas. Foto: N. Pereyra

JUAN PABLO DE MARCO 09 mar 2016

A mayor sensibilidad con la música, mayor rendimiento en matemática. A esa conclusión científica querían llegar estudiantes de la Facultad de Psicología, quienes el año pasado hicieron una investigación en la clase de alumnos de primer año de la escuela nº 61. Y, si bien los resultados no fueron determinantes, sí fueron muy positivos.

Gracias al Programa de Apoyo a la Investigación Estudiantil, a Bruno Fleischer, Luis Gutiérrez, Matías Vitureira (junto a los tutores Alejandro Maiche y Leonardo Croatto), se les ocurrió confirmar esta hipótesis.

Entonces tomaron un grupo de 19 alumnos de la escuela (quienes tenían un promedio de 7 años de edad) y los dividieron en dos equipos. La primera etapa consistió en una prueba de matemática para conocer el nivel en el que estaban.

Luego, durante un mes, hicieron ocho talleres musicales en un salón. Cada taller duraba 40 minutos y el objetivo era que aprendieran cuatro canciones de niños (“Conga, Conga” y “El orangután y la orangutana” fueron dos de ellas). “Eran canciones rítmicas”, comentó Maiche.

Mientras se le brindaban estos talleres a una parte del grupo, la maestra seguía dando clases curriculares al otro.

Luego de realizarse esos ocho talleres, se hizo la misma prueba de matemática a las dos fracciones. “Lo que observamos es que el grupo que intervenimos tuvo un mejor desempeño, en promedio, en matemática. Y en el no intervenido no hubo ningún cambio”, comentó Bruno Fischer.

Después, repitieron el proceso con el no intervenido. Y, cuando al final les hicieron las evaluaciones, encontraron que también habían mejorado tras los talleres musicales.

¿Por qué y para qué?

Hay un área del cerebro (surcointraparietal) que es la que procesa magnitudes de distinto tipo (tiempos, números y distancias).

La teoría que hay detrás de esto, cuenta Maiche, es que si se fortalece el procesamiento de magnitudes temporales —una de las maneras es en la práctica del ritmo con la música— puede haber una repercusión indirecta sobre el procesamiento en cantidades. Es decir, puede haber una mejora en sumar y restar.

Esta teoría, expuesta por el neurocientífico británico Vincent Walsh, se agrega a la realizada por los italianos Christian Agrillo y Laura Piffer (2012) que concluye que los músicos profesionales tienen un mejor desempeño en las magnitudes de tiempo, números y distancias en comparación con los que no son músicos

Maiche comparó la relación matemática-música con otro tipo de actividad. “Es razonable pensar que si vos sos un deportista, sos saludable”, comentó. “Es raro suponer que si una cosa anda bien, lo otro ande terriblemente mal. Es decir, es raro suponer que si vos sos deportista, no seas saludable. Podría suceder, pero es raro”, agregó.

De confirmarse más evidencias científicas sobre este tema, para Maiche podría ser positivo realizar intervenciones musicales puntuales en las escuelas con un objetivo: favorecer el aprendizaje de matemáticas.

Y la idea es hacerlas en niños que están en primero de escuela. “Es una edad en la que están ingresando al símbolo”, puntualizó Maiche. “Incentivar la simbologización de las cosas, es para que a la larga los alumnos lo hagan de manera automática. Que puedan hacer 38 más 42 más rápido”, comentó el científico.

Futuro.

La intención de estos investigadores, que están nucleados en el equipo de Cognición Numérica de la Facultad de Psicología, es continuar indagando cómo mejorar el rendimiento de los niños en matemática.

Para ello, este año apuntan a presentar otro proyecto para que sean los padres los que ayuden en este tema. Pueden ser “más efectivos que las maestras”, opinó Maiche.

En este sentido, piensan crear una investigación que tenga a los padres en un rol más proactivo. “La idea es que asignen juegos todos los días de la semana y luego reporten cuánto tiempo jugaron y cuáles fueron los resultados”, comentó Maiche.

Programa para que los estudiantes investiguen.

Los estudiantes presentaron esta propuesta de investigación a la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC) de la Universidad de la República. El programa de apoyo a la investigación de los estudiantes les proporcionó 25.000 pesos, que les permitieron solventar traslados y otro tipo de gastos. A este programa, de larga data en Udelar, pueden aplicar todas las facultades.

OTROS EFECTOS DE LA MÚSICA

Resistencia: luces que se encienden al circular

Otro estudio, divulgado en la revista Journal of Sport & Exercise Psychology, muestra que escuchando los géneros rock o pop aumenta la resistencia física un 15% respecto a si no se la escucha.

Cardíaco: beneficia al sistema vascular

El Centro Médico de la Universidad de Marylan, según cita el sitio Muy Interesante, demostró que la música puede beneficiar al sistema cardiovascular tanto como hacer ejercicio o algunos remedios.

Comunicación: ayuda en lectura y vocabulario

Un estudio publicado por la revista Nature Reviews Neuroscience señala que la música es un instrumento que beneficia otros aspectos de la comunicación. Por ejemplo, en vocabulario y lectura.

Publicado en elpais.com.uy

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