Despierta el interés de tu hijo por la música

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Otilca

Dice un refrán que “quien canta sus males espanta”. Y yo diría que quien sólo escucha una música también se viste de buen humor frente a las adversidades. ¿A quién no le gusta la música? Los sonidos de la música tranquilizan a los pequeños, les invitan a mover sus cuerpos y, según un estudio, los niños que estudian música desarrollan, a la vez, capacidades para las matemáticas.

¿CÓMO INCORPORAR LA MÚSICA A LA VIDA DE TU HIJO?

Estimulacion musical

El estudio, llevado a cabo por la Universidad e Ohio, Estados Unidos, destacó que las relaciones rítmicas son numéricas. Cada nota tiene un tiempo y hay que sumarlo para armar los compases, antes de pasarlos al instrumento. Un niño que recibe clases de música, tanto en la escuela como fuera de ella, e incluso que haya visto conciertos en su infancia, presenta una mejoría de su desempeño en matemáticas, a la vez que eleva su interés por la lectura. Los investigadores compararon las relaciones que había entre los chicos que tenían clases de música y sus calificaciones en materias lingüísticas y matemáticas, y encontraron que quienes estudiaban música consiguieron un mejor rendimiento académico.

Aquí tienes algunos consejitos:

1- Canta a tu bebé. Cante mientras lo baña, mientras juegas con él, o cuando lo lleves a la cuna, o de paseo. Cántale a todas horas que puedas.

2- Pon música mientras el bebé está en su sillita esperando la papilla o que acabes de recoger la casa. Hay una gran variedad de Cd de música para niños. Elija los más tranquilos para el final del día, y las canciones más moviditas para la mitad del día.

3- Haz con que tu bebé escuche variados ritmos: música clásica, salsa, samba, rock, etc. Más tarde será él quien decidirá qué música prefiere.

4- Juega con tu hijo con instrumentos musicales: Un piano a pila, una flauta, una pandereta o un xilófono.

5- Juega a crear sonidos con objetos desechables. Con botellas llenas de arroz, con envases de yogur llenos de alubias, etc.

6- Llévalo, siempre que puedas, a un concierto o a un espectáculo musical, o a una presentación de teatro.

7- Juega con tu hijo a juegos como el baile de las sillas o el baile de las estatuas. Y si notas que el interés de tu hijo por la música es algo que va en aumento, puedes inscribirlo a una escuela de música para niños. No te arrepentirás.

Vilma Medina.

Beneficios de la práctica musical para los niños

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Cuando hacemos música practicamos:

  1. La concentración.
  2. La capacidad de esfuerzo.
  3. La motivación.
  4. El trabajo en equipo.
  5. La audición.
  6. La creatividad.
  7. La sensibilidad artística.

Es importante resaltar que las capacidades que desarrollamos siendo niños se mantendrán en la etapa adulta incluso aunque NO sigamos estudiando música.

Original de Guía Infantil

¿Cómo y cuándo pueden los niños aprender música?

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niño músico

La educación musical es fundamental en el desarrollo del niños. El aprendizaje de la música en los niños se realiza por la voz. Es importante cantar y tocar con el niño antes de acudir a un profesor o escuela. Podemos encontrar métodos para cualquier edad aunque es recomendable hacerlo antes de los 8 años.

Original de: Guía Infantil.

Si usted desea información o participar en nuestros programas:

“Musicoterapia” haga Click Aquí

“Estimulación Temprana” haga Click Aquí

“Kinder Musical” haga Click Aquí

Otilca abre sus puertas a quien quiera aprender música

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Otilca celebra la navidad ofreciendo un gran concierto / Foto: CHRISTIAN ZERPA

Otilca celebra la navidad ofreciendo un gran concierto / Foto: CHRISTIAN ZERPA

Orquesta Típica Luisa Cáceres de Arismendi diversifica su rango de acción con revista, radio, Web y además ofrece un servicio especial para personas con enfermedades crónicas.                                 

Jennifer Hrastoviak

20 Dic, 2013 | La Orquesta Típica Luisa Cáceres de Arismendi (Otilca), abre sus puertas a todas las personas que quieran aprender de música.

Asimismo ofrece una serie de servicios para que los talentos locales puedan catapultarse, como la revista y la radio Otilca (www.otilca.org).

Samuel González, director de Otilca, informó que para el 2014 prevén aumentar la cantidad de alumnos. Actualmente la escuela musical alberga 70 personas en un espacio de 50 metros cuadrados ubicado en el sótano de Esparta Suites.

Aun cuando el local es pequeño, la planificación permitió que las personas puedan recibir sus clases de la forma más armoniosa posible.

No obstante González prevé el año entrante estrenar un local más amplio.

A diferencia de otros lugares, esta escuela de música recibe niños desde los dos años, hasta adultos mayores, “sin distingo de ningún tipo”, destacó el director musical, quien agregó que ese estigma de “no tienes oído” privó a muchas personas de volver a intentar a tocar un instrumento.

“Aquí todos los docentes son profesionales de la educación, lo que garantiza que cualquier persona pueda aprender”, aseguró.

Nathalia Quintero coordinadora de la Escuela de Música Luisa Cáceres de Arismendi, indicó que dentro de repertorio están “Kinder Musical”, “Pequeños Mozart” y variedad de cátedras para adultos con instrumentos como piano, viola, contrabajo, percusión, violoncello, mandolina, violín, guitarra, cuatro, entre otros.

Para demostrar el talento que poseen todos los integrantes de la escuela, que empezaron de “cero”, ofrecieron un concierto el miércoles 18 de diciembre en la Casa de la Cultura Ramón Vásquez Brito de Porlamar, donde compartieron tarima con Atrin-k y Parranderos de La Paz.

Salud

González resaltó que ampliaron el rango de acción con “Otilca Salud” un espacio sabatino de nueve a 11 de la mañana, donde las personas que presentan patologías crónicas, pueden relajarse y recibir clases de música.

“Es una forma positiva de encontrarse a sí mismo. Se ha escrito mucho sobre lo bueno de la terapia musical y de cómo favorece al tratamiento de personas con enfermedades crónicas”, apuntó.

http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:125758/Otilca-abre-sus-puertas-a-quien-quiera-aprender-m%C3%BAsica

EL SABOR DE MI TIERRA

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el sabor de mi tierra

El comer y degustar de los alimentos es algo que todos disfrutamos. Nos encanta que al comer exista una buena sazón, esté bien sabroso y que sea saludable. ¿Quién no ha ido por una empanada de cazón a la orilla de la playa o en la feria del Valle del Espíritu Santo? En un lugar como en el otro son muy buenas Y qué decir de una rueda de Carite a la plancha con un poco de ensalada mixta y quizás una arepa, de esas que a todos nos encanta para el desayuno o la cena. Leer más

Evocaciones de Ñero

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Evocaciones de Ñero

Por Emilia García Rodríguez

Cada instante de vida está lleno de episodios valiosos. Cada segundo concedido es un don, un regalo. Revivir momentos de tu vida, recordar minutos que creíste olvidados es algo precioso e invalorable. Mirando unas viejas fotos vinieron a mi memoria un sinfín de recuerdos. Son esos instantes llenos de cosas sencillas que definen la esencia de un ñero. A veces pasamos la vida descubriendo cosas. Sin embargo, a pesar de haber experimentado un universo de olores, colores, sabores, de lugares lejanos e imponentes, llenos historia, de magia, de grandes poetas, pintores y de cultura milenaria, no se logra disipar lo que la infancia dejó impregnado.

Nada se compara con la brisa del Mar Caribe, el sol radiante de la isla, el olor de limoncillo, el sabor de cerecita de monte, de un oloroso y delicioso mango, de un mamey o simplemente un pedazo de chaco o pandelaño sancochado en la tarde. Nada como una malagueña, una jota para llorar la ausencia de tu tierra añorada. Esas son las raíces. Esos somos: el popsicle que vendían en la marchantica, las ralladuras de coco para ricos helados o conservitas, la ciruela de jobo o huesito, grande y jugosa, las escapadas para ir a bañarse al Chorro, las “tetas” de jobito del río o de ciruela jobo, el cocorrón, el pan de leche y la conserva de mango.

Tener tantos recuerdos de momentos, de sabores inolvidables me hace evocar la Margarita de mi infancia. Aquella donde las puertas estaban abiertas, sin rejas. Todos éramos primos hermanos, familia. En casa se tenía algo de siembra: ají, berenjena, limón, vituallas, tomate… Vivíamos en un paraíso, llenos de aromas y sabores. Era sencillo ser un isleño. Es un privilegio vivir rodeado por el mar y el océano. Sería maravilloso llenar cada rincón de nuestra geografía insular de esos aromas y colores que dicen tanto de la esencia de ser “ñero”.

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