La influencia del jazz en la música moderna

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El jazz es el único género musical verdaderamente estadounidense. Los afro-americanos que viven en el Medio Oeste combinaron los diversos ritmos de sus antepasados ​​con los instrumentos musicales de la herencia europea de los estadounidenses blancos. La música resultante (el jazz) se convirtió en un fenómeno cultural que se ha extendido en todo el mundo y ha recorrido la historia para influir en la música moderna que escuchamos en la radio hoy en día.

Improvisación

Al escuchar la música moderna, es posible que observes un juego único instrumentos durante un período prolongado. Estos solos tienen sus raíces en la improvisación del jazz. La improvisación no es más que una melodía espontánea. Los músicos de jazz estructuran sus canciones para darle lugar a estas melodías improvisadas. Cuando escuchas un solo instrumental (ya sea de guitarra o de teclado) de una banda moderna, estás escuchando un concepto de jazz.

Síncopa

Antes que el jazz, la mayoría de los géneros musicales colocaron las notas de la melodía en el ritmo, también llamado compás, establecido por los otros instrumentos. La música jazz comenzó a colocar largos sonidos melódicos entre el ritmo establecido con bastante regularidad. Esta técnica llamada síncopa, le da a la música la sensación de tener hipo. La síncopa se ha convertido en una herramienta estándar para la escritura de la música moderna.

Construcción de acordes

Para proporcionar un sistema de apoyo a la melodía, los compositores de música crearon una combinación de sonidos simultáneos llamados armonías. La armonía preferida para la mayoría de los compositores anteriores al jazz era una serie de tres notas llamada tríada. Los músicos de jazz ampliron ese concepto al añadir sonidos de la tríada. Los músicos llamaron acorde a la armonía resultante. Cada sonido en el acorde recibió un número en base a su distancia desde la parte inferior de sonido llamada raíz. El sonido más común para añadir a una tríada fue el séptimo (el sonido que está a siete pasos de la raíz). La música moderna adoptó el uso tanto de las triadas como de los acordes con el séptimo.

La progresión de los acordes

Los compositores arreglan a las tríadas en patrones llamados progresiones. En los puntos clave de la melodía, las tríadas le dan a la canción una sensación de movimiento hacia delante (“progreso”). Los compositores tradicionalmente escribían las progresiones de tres o cuatro tríadas diferentes. Los músicos de jazz de la “Era Bebop” revolucionaron la música mediante la creación de progresiones que utilizan hasta siete diferentes acordes. Aunque no es tan compleja, la música moderna se inspira en el jazz y utiliza diversas progresiones de cuatro o cinco acordes diferentes.

Instrumentación

La música jazz hizo del saxofón un instrumento popular para las bandas modernas. Fue inventado en 1840 y fue relegado a las bandas militares de conciertos hasta el advenimiento del jazz, donde ganó renombre por su combinación única de sonido y proyección. Los músicos de jazz también fueron los primeros en desarrollar la batería. Antes del jazz, las bandas requerían que una persona tocara los tambores, los platillos y los tom-toms. Una banda de jazz dependía de que una persona tocara todos los instrumentos de percusión necesarios. A las bandas modernas de hoy no se les ocurriría tocar sin un baterista detrás de una batería.

Escrito por Patrick Wilson Traducido por Andrómeda Diamond

Chucho Valdés: El jazz ya no es la música de los músicos, sino de todos

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Benalmádena (España).- El jazz es un “campo abierto ilimitado para la creatividad” y ha dejado de ser “la música de los músicos” para convertirse en “la música de mucha gente”, según el músico y compositor cubano Chucho Valdés.

En el piano “santiguado” (firmado) por su padre, “Bebo” Valdés, concluyó ayer su última obra, “Mis canciones favoritas”, 16 temas con cuatro nuevas composiciones, con canciones compuestas por él mismo entre los 15 y los 25 años que nunca había tocado.

Coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Jazz, Dionisio Jesús Valdés Rodríguez (Quivicán, Cuba, 1941) ha afirmado en una entrevista con Efe que el jazz es la música de “un público grande que ha ido creciendo con el tiempo y entendiendo cada vez más este género”.

Valdés, una de las figuras más influyentes del jazz afrocubano, ha confesado que en este estilo se encuentra a sus “anchas”, se siente más “libre” y cree que desarrolla realmente su creatividad.

Sentado frente a un piano es donde está más cómodo, porque es ahí donde ha pasado la mayor parte de su vida, desde que tomó contacto con este instrumento a los tres años, de la mano de su padre, el gran “Bebo” Valdés.

Valora tanto las viejas figuras del jazz, que ya superan los 60 años, como Herbie Hancock, porque “han seguido superándose, madurando y hoy tienen más experiencia y son más grandes”, como otros talentos más jóvenes.

Entre ellos ha citado a Brad Mehldau, Joey Calderazzo, Harold López-Nussa, Rolando Luna, Hilario Durán, Roberto Fonseca, Gonzalo Rubalcaba o David Meire, al que califica de “algo fuera de lo normal”.

A lo largo de su trayectoria ha demostrado que no es un músico de jazz puro; el ejemplo más claro, su anterior trabajo, “Border free”, donde bordeó todos los estilos. “Cuando conoces diferentes estilos y géneros, tienes la posibilidad de unificar, de fusionar”, ha asegurado.

Este músico de raza presume, desde la humildad, de dominar todos los estilos y recuerda que su padre le enseñó que “lo importante no es ser el mejor, sino ser el más completo”.

En su casa de la localidad malagueña de Benalmádena (sur de España) tiene uno de los pianos que la marca japonesa Sakai ha bautizado con su nombre, un “baby cola”, de pequeñas dimensiones, pero la empresa ya trabaja en pianos de cola de los que se siente muy orgulloso, no sólo porque lucen su nombre sino porque están fabricados especialmente para tocar jazz latino, su sonido.

Pero el piano preferido de Chucho Valdés es un Steinway que hace poco más de un mes adquirió en una tienda de Benalmádena, donde había otros muchos similares, pero sintió “una atracción tan grande” que se decidió por él.

Al abrir la tapa, tanto el compositor como el propietario de la tienda descubrieron sorprendidos que estaba firmado por “Bebo” Valdés. Fue el último piano que tocó su padre en el concierto que juntos ofrecieron en el Teatro Real de Madrid en 2008, pero en aquel momento Chucho no se percató de que su padre firmó el instrumento.

“De entre tantos lugares en los que podía estar este piano en España, estaba en Benalmádena, en el momento en el que me da por comprar un piano y sin saber que tenía la firma de mi padre”, ha relatado.

Una selección de “Mis canciones favoritas”, de sus ocho Grammys y de su anterior disco, “Border free”, integrarán el concierto que ofrecerá el próximo 24 de julio en Starlite en Marbella, un concierto que, avanza, será “memorable”.

El pianista no ha podido cumplir uno de sus sueños: tocar con Paco de Lucía, al que considera un “icono mundial” por haber llevado el flamenco “a lo más alto”.

Y no piensa en retirarse, porque asegura que le quedan muchas cosas por hacer y mucha creatividad, así que quiere seguir componiendo hasta al menos los 100 años.

Fuente: El Universal.

Música| Paz

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24.02.2014 – UNESCO Office in Santiago

Entrevista al músico y Artista por la Paz UNESCO, Danilo Pérez: “El jazz es una herramienta de cambio social”

Danilo Pérez Foto: flickr.com/nationalmuseumofamericanhistory

Nacido en Panamá en 1965, Danilo Pérez, Artista por la Paz de la UNESCO, cultiva el jazz conocido como panamericano, con el que ha influido en la música contemporánea. Actualmente dirige el Instituto Global Jazz de Berklee con sede en el Berklee College of Music (Boston, Massachusetts), y preside la Fundación Danilo Pérez, que promueve la educación musical para niños panameños de escasos recursos. Danilo Pérez es también director artístico del festival de jazz de Panamá y visita Chile en marzo de 2014 para participar en el Primer Festival “Chile Jazz por la Paz”.

Los Artistas para la Paz  son personalidades reconocidas internacionalmente que usan su influencia, prestigio y carisma para ayudar a la UNESCO a promover sus mensajes y programas. La UNESCO trabaja con ellos para llamar la atención pública sobre temas clave del desarrollo y para informar sobre su acción en estos ámbitos.

¿Qué significa para usted ser Artista de la UNESCO para la Paz?
Ser Artista por la Paz es una responsabilidad muy grande. En general, todo el trabajo que se hace cuando representas a la UNESCO, tiene una meta concreta: promover la paz, el entendimiento intercultural, la cooperación científica y la libertad de expresión. En mi caso, trato de trabajar para obtener estas metas con la música como herramienta de trabajo.

¿Cuál es el rol de la música hacia un positivo cambio social?
El rol de la música en los cambios sociales es muy importante. La música  define el carácter de los eventos de tu vida, ya sea un funeral, un matrimonio, o una cena romántica. Y en un nivel mas masivo, la música puede definir el carácter de un pueblo, siendo ésta una actividad humana que representa al individuo. A través de ella podemos aprender valores, ética, el trabajo en equipo y desarrolla sensibilidades importantes como el aprender a escuchar al prójimo. A través de la improvisación aprendes a practicar roles esenciales de la vida en comunidad como el liderazgo, en el caso cuando expresas tu individualidad dentro del grupo con tu solo, por ejemplo, o el trabajo colectivo, cuando debes acompañar y trabajar para que el otro músico suene bien.

¿Qué valor le atribuye que se vaya a realizar este primer Festival Chile Jazz por la Paz?
El realizar un festival por la paz es muy importante para recordarnos que el jazz es una herramienta de cambio social que surgió de la cultura afroamericana y su lucha para sobrellevar la experiencia de la esclavitud. En nuestros pueblos es importante utilizarla para la sanación colectiva de los efectos de los cambios sociales que han dejado heridas en el pueblo latinoamericano. Una característica importante del jazz es que puedes amoldarlo a las necesidades de un pueblo y puedes ser parte de una comunidad musical sin perder tu identidad y así fortalecer tus raíces folklóricas. Un músico de jazz no puede desarrollarse sin explorar su vida primero y ciertamente es una herramienta que puede ser utilizada para llevar mensajes de libertad y paz.

Como el director artístico del festival ha mencionado, este evento está inspirado en el “Panamá Jazz Fest” ¿Mantendrá alguna conexión a futuro con el “Chile Jazz por la Paz” u otras iniciativas en Chile?
Si mantendremos conexiones a futuro con el festival Chile Jazz por la Paz, ya que éste es un producto del trabajo global y parte de un curriculum educativo, el del Berklee Global Jazz Institute, que se realiza para incentivar el intercambio cultural y el desarrollo humano. Gracias al Panama Jazz Festival han surgido proyectos en Costa Rica, Venezuela, República Dominicana y ahora en Chile. Seguiremos en contacto con todos los proyectos que se desarrollan y estoy seguro que en Chile crecerá y será muy positivo.

En breves palabras ¿qué mensaje le daría a los niños, niñas y docentes de Chile?
A los niños y niñas que estudien y lean mucho, además que practiquen  la música, pintura, baile, las artes, deportes porque nos enseñan valores importantes y necesarios en nuestra sociedad. A los profesores y profesoras, los exhorto a que sean abiertos, su participación en la vida de los niños y niñas es relevante. Además que sean creativos y recuerden  que la educación cambia a los individuos que van a cambiar al mundo, es por eso que tienen en sus manos una oportunidad valiosa para mejorar el futuro de nuestros países.

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