La ciencia de la música: de espacio, tiempo, física y ondas de sonido

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Clase en Otilca

Profesor José Jesús Fernández tocando violín a los niños del Maternal Musical Otilca

La música es arte, pero también es ciencia. Es física y acústica y los compositores son organizador del espacio-tiempo, según músicos e investigadores mexicanos que explican cómo se puede entender el sonido desde esta perspectiva.

Por Montserrat Muñoz, .–  La música no puede ser entendida desde un enfoque mejor que el de la ciencia. Ello bajo el entendido de que la materia prima de la música es el sonido y el sonido es meramente una onda. La física es la ciencia que estudia, entre muchos otros tópicos, las ondas.

En el panel “Música y ciencia” de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara. El doctor Enrique Cabrero Mendoza, director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), fungió como moderador de este panel, mismo que estuvo compuesto por el flautista y director mexicano Horacio Franco; por el doctor Gerardo García Naumis, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); por el divulgador científico y periodista cultural José Gordon, y por el músico y comunicador Fernando Rivera Calderón.

“[La música] es el arte de combinar sonidos de manera armónica”, señaló el investigador Gerardo García Naumis. “Y el sonido son ondas. Para los físicos como yo, son una especie de habitantes en el espacio y tiempo. Cuando yo hago un sonido, ese sonido se propaga por todo el cuarto, entonces en cada posición del espacio y tiempo una onda se está propagando. Eso lo percibimos al oído y se transmite al cerebro a nivel de impulsos eléctricos. Esa es la mecánica de la música”.

García Naumis, además de ser doctor en física, es también músico consumado egresado de la Escuela Nacional de Música. Interpretando distintos instrumentos ha participado en agrupaciones de música clásica, música infantil y trova, entre otros géneros.

Entonces, siguiendo la teoría de la relatividad de Albert Einstein que dicta que el tiempo está en la misma dimensión que el espacio, un compositor meramente es un organizador del espacio-tiempo.

En tanto, el flautista Horacio Franco catalogó la música como el arte más primigenio de todos. “Desde que estamos en el vientre materno somos música: al oír el palpitar del corazón ya tenemos insertado el sentido de ritmo en nuestro cerebro. Eso hace que la música sea el lenguaje más ancestral y aquilatado en la mente humana”.

Asimismo, destacó que un gran avance fue la creación de un lenguaje escrito para la música, aun cuando hubiesen pasado milenios desde la invención del lenguaje escrito a la palabra.

“Fue el invento más trascendente para que en Europa se desarrollara un lenguaje musical totalmente mental, de estructura”, dijo, a la vez, señaló que este sistema de escritura está basado, también, en física y matemáticas.

Entender la relación entre ciencia y música no fue sencillo para Fernando Rivera Calderón, quien aceptó haber crecido cercano a la música pero extrañado por completo de las matemáticas, lo que reconoció como un error ya que ambas son herramientas invaluables para comprender a la otra. “Fui de esos músicos que empezaron a tocar y entender la música reprobando todas las materias de matemáticas que tuvo a lo largo de su formación. Hubiera sido tan fácil que alguien como yo hubiera destacado en matemáticas si alguien me hubiera hecho esa correlación que tardé décadas en entender. Si uno puede entender y sentir la música, uno está entrando a un pensamiento matemático”, afirmó.

MÚSICA, CIENCIA Y MISTERIO

Durante su intervención, el periodista José Gordon hizo evidente las veces que la literatura también se inmiscuyó en el campo de la física, como aquella vez que el escritor y premio nobel de literatura Octavio Paz señaló que la próxima revolución en la física vendría cuando además de tener variables como e=energía y m=masa, se añadieran variantes como r=ritmo e i=intensidad.

“Cuando hablamos de variables como ritmo e intensidad nos estamos acercando a la música, a lo que puede penetrar el misterio de las emociones, del cerebro, de la frontera de la conciencia y la física que de alguna suerte se está jugando en la investigación de las neurociencias hoy en día”, afirmó el divulgador.

Por otra parte, el doctor Enrique Cabrero Mendoza definió el arte y la ciencia como dos lenguajes que se inspiran uno al otro, logrando traducir conceptos como la simetría en modelos matemáticos o creando la visualización de las ondas sonoras y electromagnéticas.

El también catedrático Gerardo García Naumis afirmó que la música contiene claves, estudiadas desde áreas como la neurobiología, respecto a cómo se procesa la información en el cerebro.

Rivera Calderón acotó que la emoción que provoca una melodía en el cuerpo es pura física cuántica, es decir, átomos reaccionando de una particular manera a un estímulo sonoro. Sin embargo, las razones específicas de por qué las personas reaccionan de una determinada manera ante un sonido, acorde o melodía determinada es aún desconocido. “Más allá de las fórmulas, de los diagramas y de las ondas, hay un misterio esencial porque la música está en el origen de lo que somos”, concluyó Rivera Calderón.

Publicado primero en Agencia informativa Conacyt

Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo/AgenciaConacyt)

Crean un instrumento musical digital para tocar y componer sólo con la mirada

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dispositivo para componer vista

Según los investigadores, aunque se han desarrollado interfaces musicales digitales adaptadas (ADMI), esta alternativa es insuficiente para personas con incapacidad motora severa

Barcelona.- EyeHarp es un nuevo instrumento musical digital, creado por dos científicos del Grupo de Investigación en Tecnología Musical de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, que permite tocar y componer música utilizando únicamente la mirada, lo que lo hace muy apto para personas con discapacidades.

Zacharias Vamvakousis y Rafael Ramírez son los artífices de esta creación, un instrumento musical digital controlado a través de la mirada en la que la interacción y la expresividad con el instrumento la hace el usuario seleccionando los acordes y arpegios, la melodía y el volumen, sólo a través de su mirada.

Los científicos han recordado los beneficios que aporta la música y que, por ejemplo, los músicos presentan algunas regiones cerebrales más grandes, mientras que las personas con discapacidad motora tienen dificultades a la hora de aprender a tocar un instrumento musical.

Según los investigadores, aunque se han desarrollado interfaces musicales digitales adaptadas (ADMI), esta alternativa es insuficiente para personas con incapacidad motora severa con parálisis muscular completa.

“Para estas personas, una buena alternativa podría ser la tecnología eye-tracking o de seguimiento de la mirada”, según los expertos del Grupo de Investigación en Tecnología Musical.

Hasta el momento, Vamvakousis y Ramírez han completado una fase piloto para estudiar cuantitativa y cualitativamente la usabilidad del EyeHarp desde la perspectiva del intérprete.

Este experimento lo realizaron con 8 personas sin ningún tipo de discapacidad y con conocimientos musicales y un segundo estudio ha permitido estudiar la interfaz desde la perspectiva del público.

En este experimento participaron 31 personas que actuaron como audiencia y que valoraron dos conciertos: una interpretación para EyeHarp solo, y otra para EyeHarp, dos guitarras y flauta.

Según Vamvakousis y Ramírez, que han publicado su trabajo en la revista Frontiers in Psychology, “los resultados obtenidos indican que, al igual que los instrumentos musicales tradicionales, el instrumento musical digital que hem
os desarrollado tiene una curva de aprendizaje muy pronunciada y permite producir interpretaciones expresivas, tanto desde el punto de vista del intérprete como del público”.

“Estos resultados abren camino para poder disponer del EyeHarp para personas discapacitadas y facilitar el aprendizaje y la interpretación musical, disfrutando, a su vez, de las ventajas cognitivas que, según han evidenciado varios estudios previos, ofrece esta actividad”, han añadido.

El proyecto ha recibido financiación del programa de investigación e innovación Horizont 2020 de la Unión Europea, así como de los proyectos españoles TIN (Tecnologías Informáticas para la Sociedad de la Información) dentro del proyecto TIMUL.

Publicado en: BARCELONA / EFE – 

La filosofía, la historia y la neurociencia revelan a un Mozart desconocido

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Desde sus especialidades, Felipe Pigna, Facundo Manes y Darío Sztajnszrajber miran y tratan de explicar al genial maestro de la música.

Los tres especialistas, junto a una estatua de Mozart que el Colón prestó para la foto con el genio.Foto:patricio pidal / Afv

Los tres especialistas, junto a una estatua de Mozart que el Colón prestó para la foto con el genio.Foto:patricio pidal / Afv

¿Qué hacen un neurocientífico, un historiador y un filósofo argentinos? No es el comienzo de un chiste malo, pero parece igual de improbable que ese singular trío se una para hablar de un hombre nacido en Austria en 1756. Sin embargo, así es: Facundo Manes, Felipe Pigna y Darío Sztajnszrajber hablarán de Wolfgang Amadeus Mozart en una serie de charlas que anteceden a algunas de las noches del 2° Festival Konex de Música Clásica, dedicado al austríaco de cuyo nacimiento se cumplen 260 años (ver aparte). Antes de esos encuentros, en los que estarán separados, intercambiaron juntos opiniones en una mesa de café.

Para Manes, presidente de la Fundación Ineco y rector de la Universidad Favaloro, “Mozart es un paradigma de lo que hoy sabemos de la creatividad”; para Pigna, profesor de Historia, autor y conductor, “Mozart es un personaje muy particular, un incorrecto, que vivió una época interesantísima y que sobre el final de su vida se hizo masón”; para Sztajnszrajber, también autor y conductor, “era un clasicista, pero a la vez anticipa el movimiento romántico del siglo XIX”.

Lo interesante más allá de los detalles es que Mozart -un nombre con mayúsculas para la música- sirve también como excusa para hablar sobre el talento, la creatividad, la influencia o la anticipación del arte a su tiempo. Uno de los temas que disparan la conversación es el hecho de que Mozart se sentó al piano a los cuatro años y revolucionó la música desde entonces. La cuestión, entonces, es si su talento es innato, es construido culturalmente por las épocas o acaso depende de lo que se considere talento. “Mozart era un talentoso, alguien iluminado. Pero quiero remarcar que el talento solo, sin un trabajo apasionado, sin una preparación dura, no florece. Quizás en la historia hubo algunos, o muchos Mozart potenciales que no fueron detectados porque no tuvieron la preparación musical de él, ni la pasión ni las ganas de superarse”, dice Manes. “Lo mismo pasa con Messi: seguramente tiene talento, pero se entrena todos los días, se fue a los 14 años a Barcelona, lo cargaban todos en el vestuario por su estatura y patea miles de tiros libres antes de salir a la cancha.” En esa senda de razonamiento, hay algo que Manes se esfuerza por dejar en claro: “Todos tenemos un cierto potencial creativo, pero si no nos preparamos y si además no tenemos pasión, obsesión y un poco de locura, es difícil que el talento creativo se exprese en toda su magnitud”.

Enfrente, Pigna asiente y suma: “Sí, y las condiciones socioeconómicas que le permiten a la persona plasmarlo. Había en el caso de Mozart una familia dedicada a la música. El padre fue fundamental en su vida. Ese niño se sentó al piano como podría haberse puesto a dibujar. Pero el padre era un músico meticuloso que lo pone al chico al piano”.

Sztajnszrajber tercia: “Agregaría algo sobre la teoría de la genialidad. Hay dos posiciones. Una que te marca que cuando hay grandes talentos necesariamente esos talentos van a explotar, expresarse y socializarse. Pero hay otra teoría que marca todo lo contrario. Que en realidad no importa si era Mozart o González, alguien iba a aparecer en ese contexto e iba a ocupar ese lugar. Porque son más las épocas las que van construyendo subjetividades. En este caso musical, y no más bien al revés, es decir, por una estructura innata de él que lo hace superior al resto en términos de sensibilidad musical”. Y citó un poema de Fernando Pessoa, “Tabaquería” (aquel de “tengo en mí todos los sueños del mundo”), en el que imagina a miles de grandes poetas que escriben en secretas buhardillas y que nadie nunca leerá. “La pregunta es cuántos genios Mozart hubo que nunca llegaron por el condicionamiento socioeconómico que hace que tenga que haber un solo Messi, un solo Mozart, y no más porque el sistema no se banca muchos genios”, remata el autor de ¿Para qué sirve la filosofía?(Pequeño tratado sobre la demolición).

Ahí es donde aparece la historia que marca, pero que tampoco deja hacer experimentos (los contrafácticos son incomprobables). Pigna resume que “esa segunda mitad del siglo XVIII es un momento de ruptura”, con las revoluciones de las ideas que preceden a la Revolución Francesa. “Su nacimiento coincide con la publicación de la Enciclopedia, que es un cambio notable, que hace que la ciencia se empiece a separar de la religión. Ya el orden jerárquico no está más, aparece el orden alfabético. Ya tenés a tipos pensando como Voltaire, Montesquieu, Rousseau. Mozart es una persona que tiene algo con el poder y se pelea con arzobispos, jefes, superiores de cada lugar donde está; resulta incómoda por decir lo que piensa muchas veces.”

“El contexto es vital -se mete Manes-. El contexto histórico, social, económico es importante porque el proceso creativo tiene varias etapas. No sabemos cómo el cerebro genera los procesos creativos. Pero sí sabemos en qué condiciones es más posible que aparezca la creatividad. Primero, estudiar. Segundo, la obsesión. Luego, relajarse. Ahí aparece un momento ajá o eureka en el que aparece la invención.”

¿Y Salieri? ¿A los genios los mejora la competencia? Para Pigna, cada genio tiene su Salieri, aunque históricamente Salieri no fue tan malo como se lo muestra en la película (Amadeus). “Una personalidad disruptiva como Mozart genera tormentas en su contra, desde ya, les pasó a todos. Es una suerte de desafío, que lo puede mejorar o complicar. En el caso de Mozart, su vida no estaba destinada a responderle a Salieri, por suerte.”

Sztajnszrajber cuenta que los griegos tenían dos dioses diferentes para la envidia. “Había una envidia sana y una enferma, que obturaba y destruía. La envidia sana motivaba al crecimiento. En Salieri, terminó ganando la envidia mala, pero todos vamos progresando en la medida en que envidiamos a alguien que termina siendo un referente, alguien a quien emular como modelo.”

Publicado en: www.lanacion.com.ar

Así suena la música del espacio

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voyager_music

Por IRENE KLOTZ

Con el título de esta entrada no me estoy refiriendo a las famosas muestras de música terrícola que portan las sondas Voyager, un emotivo mensaje de la humanidad para cualquier curioso que tropiece con alguna de estas sondas en un futuro. No, a ésa no, pues me refiero a la música que ha creado el físico y compositor Domenico Vicinanza a partir de los datos obtenidos por estas sondas. Gracias a su original trabajo, ahora podemos escuchar la música del espacio.

Las sondas Voyager a lo desconocido

Las sondas Voyager fueron lanzadas en 1977 para estudiar los sistemas planetarios de Júpiter y Saturno aprovechando un favorable alineamiento de los planetas que les facilitaría la gesta de esta empresa. Después de estos encuentros, las sondas continuaron viajando más y más allá durante todos estos años hasta que una de ellas, la Voyager 1, consiguió entrar en territorio desconocido el 25 de agosto de 2012: el espacio interestelar, donde la influencia del Sol es similar a las de las estrellas más próximas. A día de hoy, la Voyager 1 es el objeto hecho por el hombre más alejado de la Tierra, casi nada.

Teniendo en cuenta que la velocidad que alcanzan estas sondas son inimaginables (la Voyager 1 viaja a 17 km/s, tan rápido que a su lado la velocidad de una bala sería ridícula) y el tiempo que ha tardado una de ellas en llegar al espacio interestelar (35 años), ya nos podemos hacer una idea aproximada de lo grande que es nuestro Sistema Solar.

Olvidaos del típico Sistema Solar ilustrado en una o dos páginas de cualquier libro de astronomía, pues cualquier representación a escala, por muy pequeño que quisiéramos dibujar el Sol con nuestro lápiz, supondría terminar alejarnos cientos de metros para pintar finalmente a Plutón. Si ahora quisiéramos dibujar Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro Sistema Solar, preparaos para coger el coche y viajar cientos de kilómetros para poder dibujarlo a esta escala. Sí, el Universo es j***damente grande.

El dúo cósmico

Domenico Vicinanza ha convertido cada una de las mediciones de los rayos cósmicos realizadas por estas sondas durante los 37 años de su travesía en distintas notas musicales. Así, las cifras más altas corresponden a las notas más agudas.

Para distinguir las dos sondas, la Voyager 1 ‘toca el piano’ mientras que la Voyager 2 le acompaña en un dúo frenético con instrumentos de viento. Aunque el resultado es una hermosa y alegre composición de cinco minutos, Vicinanza recalca que también puede tener valor científico:

“El análisis de la melodía es exactamente lo mismo que mirar los datos en una hoja de cálculo, pero usando el oído”, explica Vicinanza.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=7l8cm52qUDE

Fuente: Discovery News

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