Escuchar música combate el estrés y potencia la productividad

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La música hace mucho más que exaltar nuestros sentidos o relajar la ansiedad, nos pone de buen humor, ayuda a mitigar el dolor, mejora la calidad de vida, estimula el aprendizaje, la comunicación y la expresión corporal en niños. ¿Os habéis dado cuenta que cada vez que suena alguna canción, los niños bailan rápidamente?

La actividad terapéutica de la música no es nueva, aunque hoy en día se encuentra en plena expansión gracias a los numerosos informes y estudios. Todos estos beneficios se generan por la profunda estimulación a nivel cerebral que provoca cada una de las ondas musicales, independientemente de los gustos de cada persona:

Musicoterapia Mayo 2017Mejora tu entrenamiento

Clases de gimnasio, listas especiales para hacer running, cascos cada vez más ligeros y sencillos… todo enfocado a la música, a que nos acompañe, a que forme parte de nuestra rutina. La música aumenta la motivación hasta límites insospechados.

-es capaz de mejorar el rendimiento en un 15 %

-permite apartar la mente de los pensamientos negativos

-disminuye la fatiga

“Ayuda a mantener un ritmo continuo, ya que el ejercicio se amolda al compás que mantiene cada tema. La música y sus elementos ayudan a que focalices tu energía en la actividad física y a que la mantengas durante más tiempo”, afirma Mamen Vercet, musicoterapeuta en Tamborets de Carabassa.

Combate el estrés

Si nos dejamos llevar por nuestras canciones favoritas, la cortisona (la hormona relacionada con la ansiedad) se reduce y la mente libera las tensiones acumuladas. “Si estamos muy estresados, mejor optar por música más movida, ya que conectará más con el estado de ánimo”, afirma Vercet.

Todos recordamos ese concierto de furor con los amigos, las últimas fiestas del pueblo donde la orquesta cantó todos los grandes éxitos que conocemos, o esa noche rara de fiesta que acabó en un karaoke… y todos recordamos esos momentos como algo positivo, con una sonrisa, como un buen recuerdo.

Las buenas sensaciones se experimentan si cantamos en voz alta: la respiración se vuelve más profunda y lenta y hay una mayor actividad muscular, por lo que aumentará la relajación. ¿Recordáis que hace poco leíamos sobre gritar en el gimnasio?

Estimula la concentración

La música de tempo lento promueve un estado de calma, de meditación. Suelen activar áreas del cerebro que son claves para potenciar los aprendizajes cognitivos, afectivos y motores, ayudando a mantener la productividad a lo largo de toda la jornada laboral. Mucha gente estudia con música clásica, otros con bandas sonoras de cine…

La musicoterapia

La musicoterapia se desarrolla en el ámbito público y en el privado, en ejercicios grupales o individuales, en prevención, promoción, recuperación y rehabilitación de la salud. Las metodologías de trabajo varían según la población o las escuelas. Tanto el dolor agudo como el dolor crónico pueden apaciguarse aplicando terapias específicas de musicoterapia, que sirven como complemento al tratamiento sanitario recibido. La mente es una de las herramientas más poderosas que tenemos, no debemos desaprovecharla.

Favorece el sueño

Para luchar contra el insomnio recomiendan escuchar música antes de dormir.Música relajante después de cenar para que cuerpo y mente se vayan preparando para descansar. Seguir en la cama con los ojos cerrado y esa música puede ayudar a conciliar el sueño antes. En muchas ocasiones, tener la radio a un volumen casi mínimo ayuda a dormir, el ronroneo nos va meciendo.

Publicado en: as.com

Otilca Radio

Música y dopamina

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escuchando musica 1Por el Profesor César Mendoza 

@terapiamusical

Hola, quiero referirles en esta oportunidad una anécdota de un niño de mi escuela (donde tengo el laboratorio de terapia musical), quien en una de esas tantas mañanas me dice que le preste el cuatro, le pregunté: ¿Por qué te gusta tanto ese instrumento?, y me respondió: profe, cuando escucho la música me siente fino, y hay algo que me pone la cabeza, no sé, algo raro.
Esta respuesta de Eddy, me permitió adentrarme en la investigación sobre qué causaba esa reacción en él. Lo primero que intenté fue colocar la terapia musical por varios minutos, permitiéndole escuchar las Cuatro Estaciones de Vivaldi, para estimular los dos hemisferios de su cerebro, notando que con sus ojos cerrados experimentaba un intenso placer.
La investigación me llevo a conocer que esto se debe, a que al escuchar música se produce en el cerebro la secreción de dopamina, un neurotransmisor que también se libera ante placeres más concretos asociados a la alimentación, el sexo, el consumo de drogas o el dinero.
Utilizando aparatos de diagnóstico por imágenes (PET, Resonancia Magnética…), se puede medir la secreción de dopamina y la actividad cerebral, al escuchar música instrumental, sin voces humanas. El cerebro liberaba más dopamina, neurotransmisor del placer en una región llamada núcleo estriado cuando las personas escuchan sus canciones favoritas.
Otra prueba que se puede hacer, y determinar rápidamente esa segregación de dopamina, es colocando melodías como: el ‘’Adagio para cuerdas’’ de Barber, el segundo movimiento de la ‘’Novena sinfonía’’ de Beethoven y el ‘’Claro de Luna’’ de Debussy.
De igual manera la dopamina se libera en el momento en que la melodía nos hace estremecer literalmente en un “escalofrío”, en la misma región ligada a la euforia que produce el consumo de cocaína. Pero además, unos segundos antes, se produce una descarga de dopamina en el área vinculada a la anticipación y las predicciones.
Estoy claro que las actividades que realizo con los niños y niñas en el laboratorio me han hecho entender qué los estímulos abstractos de la música y el arte producen placer, a pesar de que no son necesarios para la supervivencia”, aseguran que la música funciona como un amplificador de las emociones y que cada vez que los estos niños y niñas expresan sentir la emoción, están a punto de producir el éxtasis de la pieza musical que escuchan, y cuando realmente sienten un estremecimiento, demuestran que la dopamina es la responsable de esas sensaciones, pues los núcleos cerebrales a los que se unía estaban implicados en la predicción y la emoción.
Para Eddy, como para los otros siete niños y niñas, con quien juego en el laboratorio cada día, esto les ha sido de gran ayuda en su proceso de enseñanza y aprendizaje, y aunque estoy seguro que la música sea en cierta manera “adictiva” no quiere decir que sea mala, por el contrario, tiene muchos efectos beneficiosos: además permite la formación y consolidación de grupos, lo que la hace también beneficiosa para pacientes que presentan Parkinson, los cuales tienen niveles anormalmente bajos de dopamina. Para estos pacientes, el hecho de escuchar música puede incrementar la cantidad de dopamina en sus cerebros y aliviar los síntomas de su enfermedad.

Artículo escrito para La Revista Otilca edición Quinto Aniversario(Leer Revista)

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