Músicoterapia para pacientes con Parkinson

Share

Por César Mendoza | @terapiamusical

Son muchas las preguntas que abordamos cada vez que asistimos a conversatorios, encuentros, entrevistas o conferencias, a las cuales somos invitados, tanto Samuel como yo,  hemos platicado sobre, cómo Diversos estudios internacionales han demostrado que la música permite reactivar zonas del cerebro apagadas por la enfermedad de Parkinson. Revelando que existen mejoras significativas en las personas que escuchan música con frecuencia y que repiten sus estructuras mentalmente mientras desarrollan una actividad motora.

parkinson 1

De hecho, el estudio de la música y el canto mejoran la vida de estas  personas , y por esta razón, desde Otilca hemos querido demostrar que las actividades relacionadas con la música, como cantar, bailar o simplemente escucharla, podrían representar, junto con el tratamiento farmacológico adecuado, una opción válida de refuerzo terapéutico en personas con Parkinson. De esta forma, se trata de lograr una mejoría en el bienestar global del paciente mediante el uso de terapias complementarias, como el ejercicio físico, hablar o una terapia musical activa, según comentario el director médico asociado del Área Terapéutica de Sistema Nervioso Central de UCB Iberia, Javier Alcázar.

De la misma manera, la directora general de la Federación Española de Parkinson, María Gálvez, refiere que se ha  lanzar un mensaje positivo sobre la enfermedad y destacar algunos de los avances que existen para tratar el Parkinson y conseguir mejoras en los afectados. Además, pensamos que esta es una postura de implicación que incita a la motivación y la superación personal.

En la musicoterapia con Enfermos de Parkinson, los participantes parecen juguetes a los que se les diera cuerda, y en algunos casos es preciso orientarlos de que no deben arrastrar sus pies, esto con la finalidad de que puedan con pasos cortos llevar el pulso de la música.

Los ritmos de vals, habanera, salsa, o lentos como boleros, tango, baladas, etc. llevan al paciente a dar pasos más largos y más expresividad en los movimientos en general. Si cabe incentivar con una consigna, se habla de elevar los brazos o moverse como marionetas. Para estos estilos musicales, ofrecer pañuelos, aros o globos suele transformarse en una llave para la flexibilidad, la creatividad y la comunicación.

Así podríamos ayudar a que estos cuerpos rígidos y temerosos de movimiento, cobren vitalidad, amplitud, estiramiento, el espacio personal se trasforma, se expande, se entremezcla con los otros espacios creando una masa energética de buen humor. Se observara que  después de los ejercicios, realizados, estos  pacientes podran incorporarse con apenas un intento o con ayuda del reposa-brazos, lo que antes por el contrario, tenían que realizar más intentos o ser ayudados ayuda para realizar la incorporación.

Si logramos  aumentar la confianza y la autoestima, bajando en alguna situación el nivel depresivo  mejoraremos su calidad de vida. Cualquier tipo de ejercicio físico en personas mayores, padezcan o no una enfermedad, mejorará en la calidad de vida que puedan tener. El ejercicio físico aydado por la música tiene sus beneficios, debido a que proporciona estímulos sensoriales y musculares que mejoran el equilibrio y la marcha de los ancianos. La lentitud de movimientos y la rigidez agravan los trastornos posturales que a la vez agravan los trastornos de la marcha y del equilibrio y así sucesivamente. Esto demuestra que  en el equilibrio sentado se mantienen seguros, mientras que de pie y con los ojos cerrados se encuentran inestables. Es por esto que el paciente con Enfermedad de Parkinson al estar de pie con los ojos cerrados siente que su cuerpo está oscilando, aunque de fuera se le perciba totalmente quieto. (Salvando por el temblor de los miembros superiores que aumenta por la ansiedad y el temor a caerse. Los pacientes se sienten inestables cuando simplemente están de pié cuando inician o mantienen la marcha, se sentirán inseguros a cada paso que dan. Los trastornos de equilibrio que van apareciendo a lo largo de la enfermedad también agravan los problemas de la marcha. (Bayés, A. et al, 2009).

La facilitación de estímulos rítmicos (terapia musical) para ayudar a la regularidad del tiempo en movimientos de la marcha, puede colaborar en el desarrollo de velocidad, cadencia y simetría. Investigaciones en pacientes con Traumatismo Cráneo Encefálico han demostrado que pueden sincronizar su patrón de marcha con el uso de la estimulación rítmica auditiva. Por lo que se sugiere que la danza también puede ser usada como una intervención terapéutica para hacer frente eficazmente el equilibrio y la marcha, así como las tareas complejas en personas mayores sanas.

La Danza y el movimiento como terapia han sido recomendadas para las personas mayores con la finalidad de aumentar o mantener su rango de movimiento. Siendo utilizado también como una intervención de éxito terapéutico para las personas con Parkinson. Un grupo de sujetos con enfermedad de Parkinson que participaron en el movimiento de forma libre demostraron mejoras en la iniciación del movimiento, ya que cuando bailan, sea un pasodoble, un vals o un samba, la marcha cambia por completo en ellos, por lo menos en la gran mayoría. Levantan los pies del suelo, sin arrastrarlos y su marcha es más continuada. Es decir, no se bloquean tanto cuando están bailando como cuando están caminando.

La marcha bípeda es una habilidad aprendida que puede realizarse sin esfuerzo consciente. Tradicionalmente, se ha visto como una tarea motora que requiere poca o nula función mental superior, se ha visto la importancia de la cognición en la marcha y la realización de actos motores simultáneos en los pacientes con Parkinson presenta una clara lentitud en la duración del movimiento y largas pausas entre movimientos en comparación con los sujetos control. Los pacientes prefieren realizar un movimiento, parar, realizar el otro, evitando simultanear una actividad motora continua.

La estimulación al movimiento mediante ritmos binarios les incita a moverse, como puede ser la marcha militar o con el manejo de instrumentos de vibración y percusión. La música estructura el movimiento rítmico, facilita la movilidad del sistema músculo-esquelético (refuerza los movimientos gracias al sistema nervioso), reduce el dolor asociado a los movimientos, disminuye la tensión tanto física como psíquica. Cada ejercicio terapéutico musical está basado en el objetivo principal, y este es que la Musicoterapia tiene efectos positivos en la mejora de la marcha y el equilibrio de los pacientes con Parkinson.

Una de las importantes cualidades de la música es su flexibilidad. La música puede ser usada de manera pasiva (solo escuchando), activa (tocando un instrumento), pasiva y activa a la vez (tocando instrumentos y escuchando), e inactiva (silencio absoluto). También puede ser utilizada de manera grupal (socializando) e individual (explorando creatividad y expresión personal). La música ayuda a los pacientes a ganar control sobre su ritmo de caminar después de sufrir un TCE, estimulan la memoria, ayudan a incrementar la autoestima, estimulan a formar nuevas relaciones sociales, y se puede utilizar como método de contacto con la realidad.

Otilca sabe, está segura y ha demostrado que las música es lo que necesitan las personas, y más los pacientes con Parkinson, a quienes solo le pedimos la “voluntad”, para poder recuperar la libertad de su propia melodía cinética.

Deja un comentario