Música para luchar contra el sida

ENTREVISTA | Feliciano dos Santos, cantante y ecologista

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  • El sida afecta a 3,2 millones de mozambiqueños, el 16,1% de la población
  • Es el país con mayor número de huérfanos por la pandemia, 600.000
  • Su ONG ayuda a los enfermos y a sus familias a mejorar su calidad de vida
  • En sus canciones aboga por el uso del condón y los buenos hábitos higiénicos

Hábitos como usar una cuchilla por persona para la circuncisión o hervir el agua pueden salvar muchas vidas. Especialmente en lugares como Mozambique, asolados por el sida y otras enfermedades infecciosas. Feliciano dos Santos se dio cuenta y pensó que las canciones podían seruna buena vía para impartir lecciones de urbanidad.

Discapacitado por la polio, sentía la necesidad de demostrar que tenía talento. De que podía hacer algo importante por los demás. Así fue como nació Masukkos, la banda compuesta por este intérprete autodidacta y otros siete músicos de Niassa. Corría 1994 y hacía sólo dos años que había acabado la guerra civil, que dejó al país sumido en la pobreza.

Desde entonces, el grupo sensibiliza a la población sobre temas de vital importancia para su supervivencia. Sus temas hablan de la necesidad acceder a aguas seguras para la salud, de respetar el medio ambiente o de participar en sus propios procesos de desarrollo. Invitan a los mozambiqueños a adoptar medidas preventivas como lavarse las manos después de ir al baño o no practicar sexo sin condón.

“La música permite difundir todo tipo de mensajes. Lo importante es saber cómo hacerlo”, explica Dos Santos. “Evitar palabras obscenas, expresiones ridículas y no interferir en los tabúes” son su particular fórmula para llegar a la gente. Para hacerles comprender que lo que transmiten sus letras es algo importante que les afecta. “La música es un buen antirretroviral”, señala.

‘La música permite difundir todo tipo de mensajes. Lo importante es saber cómo hacerlo’

Con sólo dos discos en el mercado, Feliciano dos Santos se ha convertido en uno de los músicos africanos más populares. Masukkosha compartido cartel con artistas de la talla de Peter Gabriel o Bob Geldof, ha participado en grandes festivales como el de Glastonbury o en conciertos como el celebrado en Londres contra la pobreza en 2005.

Más allá de los escenarios

Pero el compromiso de este activista no acaba en el escenario. Los beneficios de sus discos contribuyen a financiar su otro gran proyecto, la ONG ESTAMOS . Fundada en 1996, su labor se centra en los enfermos de sida. Según el PNUD, la pandemia afecta a 3,2 millones de mozambiqueños. El 16,1% de la población. Es el país donde ha dejado mayor número de huérfanos, 600.000.

‘Ofrecemos asistencia domiciliaria, cuidados básicos sanitarios y apoyo nutricional a los enfermos de sida para mejorar su calidad de vida’

ESTAMOS aumenta la calidad de vida de los afectados por el VIH. “Con el apoyo de la ONG Prosalus,ofrecemos asistencia domiciliaria, cuidados básicos sanitarios, apoyo nutricional y acciones para prevenir la enfermedad”, explica. Su actuación incluye la mejora de la habitabilidad de las viviendas y del saneamiento. Uno de sus proyectos, la construcción de letrinas que transforman el excremento humano en un potente fertilizante, le valió el Premio Ambiental Goldman, equivalente al Nobel de la Ecología.

“Cuando me llamaron para comunicármelo, creía que se trataba de una broma telefónica”, afirma dos Santos. Sabíamos que nuestro trabajo marca la diferencia en la comunidad, pero no imaginábamos que algo así nos ocurriría. Somos millones de personas en África”.

Los 1.500 dólares del premio se invirtieron en construir nuevas y más modernas letrinas. Una parte se destinó a la publicación de un manual de trabajo para la comunidad. La formación es básica para Feliciano, queinstruye a los curanderos para que no empleen el mismo instrumental con todos los enfermos y a las mujeres para que usen el preservativo femenino.

Casado y con cinco hijos, a sus 44 años por la mañana estudia historia en la Universidad, por la tarde trabaja en la ONG y de noche toca con el grupo. La suya es una historia de superación constante. “Aunque nací pobre, estoy orgulloso de mis orígenes y quiero llevar el nombre mi provincia natal, Niassa, a lo más alto”, declara. Estos días presenta en España los logros conseguidos en ella.

Publicado en www.elmundo.es

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