Landfill Harmonic: El mundo nos envía basura, nosotros le devolvemos música.

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Landfill Harmonic

Un ejemplo conmovedor de cómo la música puede florecer en cualquier parte, de cualquier manera, trayendo alegría a quienes la presencian.

El profesor de música Favio Chávez al llegar a Cateura, una de las comunidades más pobres de Paraguay, vio con mucho entusiasmo cómo muchos niños querían inscribirse en sus clases de música, pero lamentablemente no tenía suficientes instrumentos para todos. El pudo haber dicho: “Lo siento. No tienes dinero suficiente para comprar instrumentos, no puedo hacer nada al respecto”. Pero en lugar de eso, habló con un hombre a quien llamaban “Cola” (Nicolás Gómez), un recolector de basura que vivía de rescatar tesoros en el vertedero para venderlos. Cola buscó las partes en el basurero, y se ingenió un modo de hacer instrumentos para los niños.

Este proyecto nos enseña a no desestimar a las personas y a creer en el poder de los sueños; y que incluso en circunstancias donde no existen posibilidades obvias, aun podemos levantarnos.

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